Con un ascenso meteórico, David Martínez comienza a consolidarse en la división de las 135 libras (peso gallo) y desde que obtuvo su contrato en el Dana White’s Contender Series en octubre de 2024, suma dos victorias consecutivas; la más reciente fue ante Rob Font, resultado que lo colocó como número 10 del ranking de UFC.
Este día sostendrá un exigente combate en UFC Fight Night México, evento al que regresa un año después de debutar en una de las empresas más importantes del mundo, precisamente en la Ciudad de México. Ahora enfrentará al número 9 de la división, Marlon “Chito” Vera, en la pelea coestelar de la velada, donde una victoria podría acercarlo al Top-5.
Para continuar construyendo su legado, David optó por pausar su carrera como médico, profesión en la que en 2020 salvó vidas durante la pandemia de COVID-19, cuando trabajaba en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Hoy está enfocado al cien por ciento en su trayectoria como atleta de alto rendimiento.
“La UFC es una gran empresa que exige dedicación total. Mis papás y yo tuvimos esta plática, como médico o profesionista tienes más tiempo; como peleador, la carrera es más corta. Por eso elegí ser peleador y permanecer el mayor tiempo posible aquí”, compartió en exclusiva para MILENIO-La Afición.
Sin embargo, la vocación médica sigue presente, y asegura que está dispuesto a ayudar a quien lo necesite.
“Siempre hay lesiones y situaciones en las que puedo aportar. La medicina forma parte de las artes marciales, así que cualquier apoyo que pueda brindar a compañeros, amigos o familiares, será un gusto hacerlo”, apuntó.
A cumplir su objetivo
También declaró que su mayor sueño es convertirse en campeón de la UFC. “El título es la meta de todos los peleadores; alcanzar la cima siempre es el objetivo y sería increíble lograrlo”.
Además, explicó cómo recibió la propuesta para enfrentar a Vera.
Martínez se prepara de la mejor manera para cada compromiso y es consciente de que el nivel seguirá en aumento.
“Se hablaba mucho de esa pelea. Empecé a pensar que tenía sentido, porque ambos somos latinoamericanos y estamos bien posicionados en el ranking. Cuando la confirmaron, me dio mucha alegría. Es un honor enfrentar a alguien que ha contendido por el título y se ha mantenido en los primeros lugares durante mucho tiempo”, señaló.
“Los combates siempre son exigentes, más en la UFC, donde están los mejores del mundo. Te enfrentas a rivales duros, fuertes y bien entrenados. El objetivo es el mismo: una preparación intensa, consciente e inteligente. Así ha sido desde que me avisaron que pelearía en el Dana White. Me siento muy bien para este enfrentamiento”, afirmó.
“Black Spartan” como es conocido, confía en obtener un triunfo que lo acerque al Top-5 y eventualmente, a una oportunidad por el campeonato.
“Vamos avanzando poco a poco; hemos trabajado con mucha disciplina. Una victoria sería un gran impulso para acercarme al Top-5 y después disputar el título”.
Un orgullo pelear en su país
Al originario del Estado de México no le intimida competir en casa; transforma la presión en motivación.
“Soy de la Ciudad de México, aquí he vivido toda mi vida. Este es mi público. Más que presión, lo siento como energía adicional, un impulso extra que te da competir aquí”, precisó.
Va por México
Finalmente, el peleador de 27 años promete espectáculo y buscará dejar en alto el nombre de México.
“Será una gran pelea, con una cartelera espectacular, llena de mexicanos y latinoamericanos. Habrá mucha intensidad y grandes promesas debutando. Vamos a defender la patria, vamos con todo”, concluyó.
CIG