Idali Payán, atleta e instructora de pole fitness en Durango, dijo que es deporte que ayuda de manera sustancial a quienes lo practican porque no solamente es ejercitar el cuerpo sino la conciencia y la concentración.
Relata que es una disciplina que nació en la India y conforme pasaron los siglos migró a América, ahora es uno de los deportes en boga que desarrolla las aptitudes de las personas, mejora la autoestima y se refleja en la vida cotidiana.
“Inicialmente nace en el yoga, es un deporte Malakoff, y es un deporte donde se engloban varios aspectos. Desarrolla sus habilidades coordinativas al máximo. Es habilidad, fuerza y resistencia, y lo principal, es que lo practicaban los hombres. Este deporte no es solamente de mujeres, no lo es ahora en la actualidad, ahora se enfoca un poco más en las mujeres".
"El palo es un poco diferente porque es de madera y encerado, porque los agarres son más inestables y se requiere de mayor fuerza. Y eso les permitía a los guerreros contar con más resistencia. Todas las posturas que manejamos en pole, son posiciones de yoga”.
Durante la práctica, el deportista se encuentra en contacto completo con su cuerpo porque cada uno de los músculos participan, además, al mirarse al espejo para comprobar que los ejercicios son los correctos, cambia la autoestima.
Y no solamente es para personas sin limitaciones motrices, sino que hay alumnos que toman la práctica para mejorar sus condiciones de vida a pesar de tener alguna discapacidad. Payán considera que es mágico trabajar con ellos.