Indudablemente, hablar de Daniel López “El Satánico” es referirse a uno de los mejores rudos que ha dado la lucha libre mexicana. Ídolo en la época de los ochenta y noventa, entregó grandes batallas con gladiadores como El Dandy, Perro Aguayo, Ringo Mendoza o Sangre Chicana.
Hoy, todos esos momentos vivirán en la memoria de muchos aficionados que lo tienen catalogado como una leyenda del pancracio nacional.
Sin embargo, Satánico reflexionó sobre su trayectoria y en entrevista con MILENIO-La Afición, dio a conocer que decidió retirarse de los encordados tras 52 años de recorrido, una elección que tomó en conjunto con su familia, quienes fueron los que más resintieron su ausencia mientras él brillaba en los cuadriláteros.
¿Con quién tomó esta decisión?
Con la familia, que es la que ha sentido la ausencia de un servidor. Cuando me dieron la oportunidad, me perdí eventos de mis hijos, eventos escolares, cumpleaños, festivales; todo eso me lo perdí. Era festejar a mis hijos o aprovechar la oportunidad de la lucha libre. Alguien tenía que llevar la papa y me seguí, pero me seguí de filo.
¿Qué tan nostálgico fue ese momento?
Principalmente a mis hijos les dio mucho gusto porque, aunque no lo parezca, la familia también sufre. La más gustosa fue mi esposa y me dijo: ‘¿Estás seguro de ti? Sé lo que te gusta esto”; pero ella ha sido el sostén, quien me ha apoyado en todas mis decisiones, la que ha aguantado a Satánico en las buenas y en las malas. Me dijo: “Si es tu decisión, adelante’.
¿Se considera en forma para seguir en la lucha libre?
Siendo honesto, en lo personal, físicamente me siento bien. Yo sé que no es lo mismo Los Tres Mosqueteros que 20 años después, pero si por mí fuera todavía seguiría. Sin embargo, también sé que estoy lastimando mucho a mi familia; mi esposa está sufriendo. Logré más de lo que esperaba de la lucha libre y jamás pasó por mi mente, en mis inicios, llegar a estas alturas de mi carrera y sobre todo, ser considerado una leyenda.
¿Qué opina de los luchadores que se retiran más de una vez?
Mi retiro será en esta lucha, en mi casa, la Arena México, y será una última función. No voy a caer en el juego de muchos de mis compañeros, a quienes admiro y respeto. Hay colegas que tienen tres o cinco años retirándose y nunca lo hacen. Ese será mi último combate por respeto a la lucha libre. Este es un retiro definitivo.
¿Considera que ya no hay rudos en la actualidad?
Un luchador nunca pide aplausos, y ahorita el luchador que está en el bando rudo pide aplausos y hace cosas que hacen los técnicos. ¿Cuáles son los aplausos del rudo? Son los abucheos, los recordatorios familiares, que la gente te vea y diga: “¡Ya, sácate de aquí!”. Ya no hay rudos.
¿Cuáles fueron sus rivalidades más importantes?
Tuve una rivalidad muy fuerte con El Dandy, fueron cinco duelos de cabelleras y cinco llenos en la Arena México. Es un récord que no creo que puedan igualar en la actualidad. Después de eso hubo grandes rivalidades y también duelos de cabellera con Sangre Chicana, conocido como el ‘Amo del Escándalo’, que también, mis respetos, un luchadorazo; y esos duelos sangrientos, de rompe y rasga, con el Perro Aguayo.
¿Cómo ve a la nueva generación de luchadores?
Honestamente, sé que va a molestar mucho a la nueva generación que están impulsando, pero yo solo les diría: jóvenes, así… aunque sea así, un poco de humildad. Yo les comunico a mis alumnos que entre más alto estés, más humilde debes ser. Y traen un ego… Antes nos mandaban el boleto de avión porque hacías méritos, ya te lo ganaste; madrúgale, porque si pierdes tu vuelo, lo pagas de tu bolsa, y madrugabas. Ahora, aunque esté mal que lo diga, hay luchadores que están llegando casi a la hora de subir al avión; no hay respeto.
¿Qué decirle al público?
Me gustaría mucho que asistieran a mi despedida y al Homenaje a Dos Leyendas, en honor a don Salvador Lutteroth González y al rudo número uno de México, Satánico, para que me acompañen este 20 de marzo en la majestuosa Arena México. Los espero, no me fallen.
CIG