La recta final del torneo Clausura 2026 en la Liga de Expansión se aproxima y el Clásico Tamaulipeco tiene un valor muy grande. La rivalidad más añeja e intensa que presenta esta categoría del fútbol mexicano acrecenta el interés para el choque pendiente de la jornada 7, trascendental pues define para uno y otro el camino rumbo a la Liguilla.
La confrontación entre la Jaiba Brava del Tampico-Madero y los Correcaminos de la UAT tiene un sabor adicional por las necesidades de un equipo y otro de sumar puntos, cuando el calendario se va acortando y las opciones para los protagonistas siguen vigentes como en sus propias manos.
A la vez, otras escuadras verán de reojo el choque por el movimiento que genere en las posiciones rumbo a la jornada 11, de este fin de semana.
El urgido es el cuadro porteño. Los dirigidos por Marco Antonio “Chima” Ruiz dependen de su accionar ofensivo y sobre todo la contundencia para lograr un tercer pasaje a la fase final de manera consecutiva, como también revalidar la corona obtenida en diciembre pasado, aunque para esto recibe en casa a su acérrimo rival cuyo envión anímico está alto.
Los resultados recientes bajo el mando del uruguayo Gustavo “Chavo” García han dado tranquilidad a su proyecto. Dos triunfos y par de empates en las últimas cuatro confrontaciones, los pone también en la línea de tiro de estar entre los primeros ocho clasificados, siendo la diferencia que después de este choque no tendrán acción el fin de semana, al cumplir con su jornada de descanso.
Los universitarios están en el décimo sitio con 12 unidades, en tanto los celestes se quedaron en el lugar 12 con 9 puntos. El monarca de la categoría tiene este choque y posteriormente el domingo ante Coyotes de Tlaxcala ,dos juegos elementales en el Estadio Tamaulipas. El deseo es sacar renta de la localía ante la posibilidad de dar un salto enorme en la tabla.
Por esta razón, este clásico que data desde la década de los Ochenta y que en todas sus divisiones siempre ha entregado partidos memorables, alista un capítulo único. Por primera vez desde que se instaló este formato, las dos franquicias tamaulipecas salen con el objetivo de ganar y estar muy cerca de un lugar en los cuartos de final, quedando cinco jornadas por disputarse.