TORREÓN /
Ricardo Arellano manejó bien el encuentro en que Santos Laguna venció 3-1 al América y de paso, los laguneros eliminaron a las Águilas de la liguilla.
Arellano aplicó bien la ley de la ventaja en favor de los dos equipos y no se dejó intimidar por los reclamos de los jugadores.
Además no tuvo ninguna jugada polémica, ya que el duelo se desarrollo de manera pulcra.