Para Brian Campbell, ganar el VidantaWorld Mexico Open quedó en su memoria por llevarse el trofeo, pero también por detalles que parecen imposibles de olvidar: un desempate, una pelota que golpeó un árbol y la reacción de una multitud que convirtió aquel momento en parte de su historia.
Hoy regresa a México como campeón defensor, aunque su último año no ha sido sencillo. Detrás de la etiqueta de ganador hubo molestias físicas, trabajo con fisioterapeutas y decisiones que lo obligaron a poner su salud por delante de la competencia.
Durante dos años lidió con problemas en el cuello hasta que decidió someterse a un procedimiento para retirar un quiste en la zona del hombro. No era una intervención indispensable, explicó, pero podía ayudarlo a eliminar una posible fuente de tensión. Después de tanto tiempo conviviendo con las molestias, consideró que valía la pena intentarlo. "A veces simplemente necesitas alejarte un poco del golf", reconoció.
Campbell no escondió su frustración por una temporada que estuvo lejos de sus expectativas. Hubo ajustes en su swing, trabajo físico y momentos en los que tuvo que aceptar que no podía exigirse como hubiera querido. El Masters fue uno de los puntos que rescató de ese periodo, pero hoy su mayor alivio parece estar en otra parte: sentirse mejor y volver a competir con confianza.
En México encuentra un campo que conoce, recuerdos que todavía le provocan una sonrisa y la oportunidad de demostrar que puede volver a jugar al nivel que lo llevó al título. Sabe dónde debe colocar la pelota y qué errores evitar, aunque también entiende que repetir una victoria nunca depende únicamente de regresar al mismo escenario.
Esta vez, además, el golf comparte espacio con una ilusión personal. La próxima semana Campbell celebrará su boda y, al hablar de los preparativos, dejó ver la emoción de reunir a las personas que quiere para una gran fiesta.
Entre la recuperación física, el regreso a un lugar especial y el comienzo de una nueva etapa personal, Campbell llega con motivos que van más allá de defender una corona. Quiere volver a competir en plenitud, pero también parece haber aprendido algo que el deporte suele enseñar a la fuerza: a veces, para seguir adelante, primero hay que detenerse.
CIG