Desde pequeña, el boxeo formó parte de la vida de la mexicana Érika Cruz. Hija de Guillermo Cruz, boxeador que en la década de los 70 venció a José Pipino Cuevas. Por eso, lo más normal fue que poco a poco se fuera metiendo en el deporte de los puños.
Érika comenzó a entrenar desde joven, pero nunca dejó sus estudios y compaginó todo con su labor como oficial en la Guardia Nacional.
“He tenido mucho apoyo desde el día número uno y me siento muy feliz, pues poco a poco he ido cumpliendo mis metas y no me voy a detener”, dice en entrevista con MILENIO-La Afición la peleadora que en abril pasado destronó a Jelena Mrdjenovich –campeona en tres divisiones diferentes– de la corona pluma de la Asociación Mundial de Boxeo y de paso rompió con una racha de seis años sin derrota de la canadiense.

“Aún no me lo puedo creer del todo, analicé mucho la pelea y enfrenté a una peleadora que es toda una guerrera y le gané... Se siente muy bien callar todas esas bocas. Probar que esa insignificante pude ir en grande”, abunda.
Y hace unas semanas, Érika salió airosa en su primera defensa, ante la sinaloense Melissa Esquivel, en una pelea en la que se impuso por decisión después de 10 rounds.
Su carrera en el box
Érika Cruz fue la primera boxeadora mexicana en entregar una medalla dentro de unos Juegos Panamericanos. En Guadalajara 2011 llegó hasta la final de su categoría, pero se tuvo que conformar con la presea de plata. Cuando decidió dar el salto al profesionalismo, uno de sus primeros logros fue el consagrarse campeona plata del Consejo Mundial de Boxeo, hasta que le llegó la oportunidad del título absoluto.

El peso de la victoria ante Mrdjenovich hizo que su vida cambiara. Érika consiguió el apoyo de un promotor de peso internacional y fijó su primera exposición para el 26 de noviembre ante la también mexicana Melissa Esquivel, a quien venció por decisión dividida en una velada que se realizó en Puerto Vallarta.
“Me siento contenta por retener mi título. Sin embargo me siento descontenta porque me confundió un poco, pero aun así creo que la decisión fue justa. Creo que hay que seguir trabajando”, dijo tan pronto como bajó del ring, tras retener su corona.

El apoyo de la Guardia Nacional
En su perfil de Twitter, Érika se describe como mexicana, campeona mundial de la AMB, subagente de la Guardia Nacional, estudiante de Leyes y medallista panamericana. Incluso, el 26 de noviembre, el organismo de seguridad la felicitó a través de esta red social por la defensa de su campeonato.
Érika agradece todo el apoyo que ha recibido en la Guardia Nacional, pues para poder completar su carrera profesional y sus deberes dentro del gimnasio, le fue asignada en una labor administrativa que le permite seguir adelante.
“Ellos son los que más han creído en mí, desde que iba a disputar el título mundial me dijeron que ganaría, tal vez porque no saben mucho de boxeo (risas), pero es algo que me levanta mucho el ánimo y me da mucha confianza, saber que detrás hay gente que confía en mí. Es un compromiso grande, pero se siente bien. Yo por eso sigo trabajando, estos años me han enseñado que el que persevera alcanza y si sigo trabajando de esta misma forma sé que los resultados seguirán llegando”, agrega la peleadora que marcha con un récord de 14-1, con 3 KO’s.

Por un legado
Dinamita Cruz tiene claro que una defensa del título mundial no es la meta más grande, ella quiere ir por más. La boxeadora capitalina aspira a ser recordada de la misma forma con la que se mira a figuras como Jackie Nava o Mariana Juárez, dos de las exponentes que voltea a ver para arriba.
“El boxeo mexicano, el boxeo femenil es uno de los deportes donde las mexicanas somos muy buenas, yo quiero que los fanáticos se acuerden de mí por mi valentía, por mis batallas y mis logros, pues quiero ser campeona unificada, subir de división, enfrentar a las mejores. Aún tengo mucho que cosechar”, finaliza.
Clave
Próxima rival
Érika Cruz aún no tiene fecha para regresar al encordado, pero insiste en que una de sus metas es enfrentarse a la boricua Amanda Serrano, la dueña de las coronas pluma del Consejo Mundial de Boxeo y de la Organización Mundial de Boxeo.
MGC