Llegó el plazo, la fecha pactada. El diamante del Estadio Panamericano recibirá su primera serie de la temporada en la Liga Mexicana de Béisbol y para Johneshwy Fargas, el arranque no define el destino de los Charros de Jalisco, pero sí puede marcar el tono de un equipo que apunta alto: el campeonato.
Previo al inicio en casa, el jardinero fue claro: el objetivo va mucho más allá de una serie inaugural, incluso si en años recientes no ha sido favorable.
“Claro que queremos romper esa mala racha, pero esta es una temporada larga. Nos estamos preparando como si fueran 120 juegos, para poder ganar el campeonato”, afirmó.
Fargas restó dramatismo al resultado inmediato. Ganar o perder el primer juego, explicó, no cambia el objetivo central.
“El juego de mañana no significa todo. Lo importante es mantenernos unidos, seguir creciendo como equipo y dar lo mejor cada día. El otro equipo también viene a competir”, señaló.
El recuerdo de la temporada pasada, cuando se quedaron cerca de la Serie del Rey, sigue presente en el vestidor, pero ahora funciona como motivación.
“Nadie juega para perder. Nos quedamos cortos el año pasado y no queremos repetirlo. Queremos hacer algo mejor y ser campeones”, dijo.
Una de las principales diferencias que Fargas identifica en este equipo es la continuidad en el roster y, sobre todo, la química interna.
“Más del 50% del equipo es el mismo. La unión es lo que da fuerza y en el club house la tenemos. Eso es clave”, explicó.
Destacan liderazgo de Gil
Sobre el liderazgo del actual manager del esquipo; Benjamín Gil, Fargas no dudó en señalar su impacto dentro del grupo y su trabajo en la cancha que ha demostrado con buenos resultados.
“Es la cabeza del equipo. Si la cabeza es fuerte, todo lo demás también lo será. Es un tremendo líder y por eso ha tenido éxito”, apuntó.
Finalmente, el mensaje para la afición fue directo: respaldo constante desde las gradas.
“Que nos sigan apoyando, que vengan al estadio. Vamos a dar lo mejor cada día para lograr la victoria y que todos estén contentos”, concluyó.
Así, entre la revancha pendiente y la ilusión intacta, Charros salta al diamante con una consigna clara: convertir la unión en campeonato.
MC