Ganar en el deporte es difícil, hacerlo en una Liga como la NFL lo es aún más. Esta temporada, cinco equipos llegan a la Semana 4 sin conocer la derrota: los Minnesota Vikings y los San Francisco 49ers por la Conferencia Nacional, y los Buffalo Bills, Kansas City Chiefs y Las Vegas Raiders por la Conferencia Americana. De hecho, las dos últimas franquicias chocarán para determinar qué equipo cierra el partido con un récord de 4-0 y tomará el liderato de la AFC Oeste en solitario.
Para muchos, ver a los Raiders en esta situación es inesperado. Un equipo en reconstrucción que comienza 3-0 es un símbolo de muy buena noticia. Todavía es pronto para saber cómo terminará la primera temporada de Klint Kubiak como head coach, hay ilusión por ver todo lo que pueda lograr este equipo.
Un equipo capaz de responder
Bajo la dirección de Kubiak, los Raiders han mostrado una mejor cara a la de temporadas anteriores, pero sobre todo, la capacidad de respuesta ante la adversidad. En su último partido ante New Orleans Saints, jugaron una primera mitad reñida y se fueron al descanso con ventaja de 13-16; para el tercer cuarto, la ofensiva tuvo problemas y los Saints aprovecharon para adelantarse 27-16.
Lejos de ceder al pánico, Las Vegas respondió con una carrera de touchdown de su novato Mike Washington Jr. para recortar la diferencia a 27-22; un fumble de Malcolm Koonce sobre Tyler Shough cambió el rumbo del partido, al permitir las anotación de Cody White; una intercepción de Hezekiah Masses abrió la puerta para que Brock Bowers anotara en su regreso a los emparrillados y así asegurar la victoria por 35-27.
“Siempre hemos podido contar con Brock. Pero que volviera tras una lesión y jugara como lo hizo fue realmente impresionante, y lo necesitábamos. No nos sorprende que haya jugado así con Brock”, aseguró Kubiak tras el partido. “Una vez más, es un esfuerzo de todo el equipo. Hay muchos chicos que hicieron un gran trabajo y estoy muy orgulloso de Brock, de la línea ofensiva, de los corredores, de los receptores, del quarterback. Fue un esfuerzo de equipo”.
Fueron 19 puntos sin respuesta los que hicieron los Raiders para ganarle a unos Saints que amenazaron con remontar, pero la defensa forzó cuatro entregas para mantener el invicto. Aunque hay situaciones por mejorar, la vuelta de Bowers le da más armas a Kirk Cousins.
Les costó trabajo
Kansas City viene de una victoria por 24-10 ante Miami Dolphins, la cual fue más trabajada de lo pensado. A pesar de que ganaron por 14 puntos, los Chiefs sufrieron hasta el último cuarto, ya que Travis Kelce puso el touchdown definitivo con una recepción de 11 yardas, además de una intercepción de George Karlaftis con menos de dos minutos por jugar.
“Tenemos un récord de 3-0, y es difícil ganar en esta Liga”, dijo Kelce frente a su casillero. “Estoy orgulloso de todos los que estamos aquí por haber llegado hasta aquí”.
Los Chiefs cometieron ocho castigos y también hubo una intercepción del linebacker novato Jacob Rodríguez —de raíces mexicanas— sobre Mahomes en la primera mitad, pero que para fortuna de Kansas City, no derivó en una serie ofensiva de puntos. “Tenemos muchas cosas en las que trabajar”, admitió el entrenador Andy Reid, “pero es fantástico estar 3-0”.
Aunque los Chiefs son favoritos por 4.5 puntos para ganar este juego, lo mostrado por los Raiders en estas tres semanas hace pensar que el partido será emocionante.
Los otros invictos
Liderados por Josh Allen, los Buffalo Bills (3-0) reciben a unos New England Patriots (1-2) que han sido irregulares, pero que de cualquier forma no pueden permitir un exceso de confianza, ya que los juegos divisionales suelen ser impredecibles y que como antecedente está el año pasado, cuando Drake Maye y compañía se metieron a Buffalo en la Semana 5 con un récord de 2-2 y ganaron por marcador de 23-20 para emprender una racha que terminó con una viaje al Super Bowl LX.
Los Minnesota Vikings, también con marca de 3-0, reciben a Miami Dolphins (0-3), un equipo que se perfila como el principal favorito para conseguir la primera selección global del Draft de 2027. Los San Francisco 49ers, con 10 jugadores en la reserva de lesionados y cinco con molestias físicas, tendrán un reto en casa ante Denver Broncos (2-1), que ha comenzado a recuperar su identidad defensiva y viene de maniatar ofensivas explosivas como las de Jacksonville Jaguars y Los Angeles Rams.
CIG