El tapatío Álvaro Ortiz tuvo que pelear cada golpe durante la tercera ronda del VidantaWorld Mexico Open. El mexicano firmó una tarjeta de par de campo para mantenerse con un acumulado de -9, en una jornada en la que reconoció que el campo terminó por imponerse.
"Siento que fui a la guerra y acabo de salir de la batalla. Sí me ganó un poco el campo, pero la verdad me voy orgulloso y contento con mi lucha, con mi desempeño. Creo que pudo haber sido mucho peor, me pude haber salido muy gravemente del torneo y todavía tengo la chance mañana para venir a sacarme la espina y hacer un gran torneo", explicó.
Uno de los golpes que más le pesó fue el del hoyo 17, donde consideró que había ejecutado uno de sus mejores tiros del día, pero no consiguió capitalizarlo. El resto de la jornada tampoco resultó sencillo: no encontró su mejor versión sobre los greens y pasó buena parte del recorrido tratando de resolver situaciones complicadas.
Sin embargo, Ortiz encontró valor en algo que no necesariamente aparece en la tarjeta: la capacidad de evitar que un mal día se convirtiera en una ronda desastrosa.
"Siento que hoy rescaté una ronda que pudo haber sido terrible y la hice regular. Creo que eso habla mucho de dónde está mi juego, de lo bien que me he sentido. La verdad estoy emocionado de venir mañana a hacer una buena ronda", señaló.
Esa perspectiva también tiene que ver con la manera en que entiende el golf. Para el mexicano, un deporte en el que perder es mucho más frecuente que ganar, medir el desempeño exclusivamente por el resultado puede convertirse en una trampa emocional.
"El 90 y tantos por ciento de las veces vas a perder. ¿Qué otro deporte hace eso? Ni creo que ningún otro. Es una locura. Pero si uno se autocritica solamente por los resultados, te vuelves loco luego, luego", reflexionó.
Por eso, Ortiz intenta mantener la perspectiva tanto en los días buenos como en los malos. El número que aparece al terminar una ronda no siempre cuenta toda la historia de lo que sucedió en el campo.
"Hay muchas cosas que a veces no se llegan a ver, porque simplemente el resultado es lo que uno llega a ver, el número que se puede usar después de la ronda. Pero siento que hoy fue incluso más importante que ayer", agregó.
El mexicano tampoco considera que esta semana deba entenderse únicamente desde su posición en la clasificación. Su objetivo es recuperar su mejor golf y utilizar esta experiencia como parte de la preparación para lo que viene.
"Viéndolo con perspectiva, creo que apenas estoy llegando a mi mejor golf. Esto es un proceso, simplemente una probada para lo que viene el siguiente año", afirmó.
El domingo buscará cerrar con una buena actuación frente a su gente. No necesariamente cambiará su estrategia para perseguir una ronda espectacular: seguirá jugando con el estilo agresivo que lo caracteriza y trabajará algunos detalles durante la tarde para llegar preparado a la última jornada.
"Que la semana sea buena es acabar de buena manera, dar mi mejor esfuerzo, tener buena actitud y disfrutarlo más que nada. Creo que lo he hecho muy bien hasta el día de hoy", dijo.
Tampoco atribuye lo que sucede en el campo a supersticiones o cábalas. Para Ortiz, la suerte tiene una relación directa con el trabajo.
"La suerte se la crea uno mismo trabajando. Hay un dicho que dice que entre más trabajo, más suerte tengo. Si tú te entregas a la vida y te das el cien por ciento, creo que tarde o temprano te regresa lo que tú sembraste", concluyó.
Con -9 después de 54 hoyos, Álvaro Ortiz tendrá una última oportunidad para convertir la resistencia del sábado en un cierre de torneo que pueda disfrutar junto a su gente.
RGS