Xcaret pausa la Travesía sagrada, una tradición de hace más de 500 años que fue recuperada hace más de dos décadas por el Grupo Xcaret. No se realizará con la finalidad de evitar malentendidos o alguna confrontación ante la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) del 26 de marzo sobre el uso de los símbolos mayas.
Iliana Rodríguez, directora de Sostenibilidad en Grupo Xcaret, en entrevista con MILENIO, explica que a pesar de que interpusieron un amparo y esperan la resolución definitiva “pensamos que si nosotros hacemos un evento masivo con tanta visibilidad, lo que haríamos sería provocar, un pretexto perfecto para generar mayores conflictos legales o cualquier cantidad de agravios no sólo para el grupo sino incluso para los participantes en la travesía. Entonces, por prudencia, en estos momentos lo que más conviene es suspenderla este año para que en un futuro la podamos seguir haciendo, una vez que la ley cuente con su reglamento y tengamos las certezas sobre las formas de como sí utilizar los elementos de la cultura maya”.
Este rescate de la ancestral ruta marítima de los mayas recrea las peregrinaciones que se practicaban mucho antes de la Conquista española.
“Desde Xcaret (antiguo puerto de Polé) hasta Cozumel viajaban para honrar a Ixchel, diosa de la fertilidad y de la Luna, a quien iban a consultar como una especie de Oráculo de Delfos. Le preguntaban sobre sus cosechas, el futuro o si habría huracanes, y las mujeres tenían que hacer la travesía por lo menos una vez en la vida para rendir tributo a esta deidad”, detalla Rodríguez.
Asegura que esta peregrinación está documentada en códices, aunque se prohibió hace 500 años con la llegada de los conquistadores, pero dada su trascendencia Grupo Xcaret se propuso, basándose en investigación antropológica y arqueológica, revivir su significado, dice Rodríguez.
Para recrearla cuentan con la colaboración de voluntarios locales de Cozumel, Playa del Carmen, Cancún y Xel-há que entrenan para remar canoas como las ancestrales.
La suspensión del evento genera un “luto anímico”
Rodríguez recuerda que la decisión de la SCJN surgió por las quejas ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) por parte de un grupo de personas de la cultura maya que argumentan una presunta apropiación cultural a pesar de los acuerdos previos que se habían tomado y firmado con el Gran Consejo Maya de Quintana Roo, reconocido por la entidad, desde 1998.
“La Ley Federal de Protección al Patrimonio Cultural de Pueblos y Comunidades Indígena, carece de reglamento para consultas o cálculos, abriendo puertas a individuos ajenos al consejo que reclaman representatividad y compensación económica”, dice la representante del Grupo Xcaret.
Rodríguez argumenta que la Travesía sagrada educa sobre historia quintanarroense y fomenta la participación comunitaria. Este año por primera vez contaría con mujeres remeras. “La Travesía sagrada es una inversión cultural, sin ganancias prácticamente porque es un evento que regala los boletos para que la gente venga, y en caso de los asistentes a Xcaret pueden presenciarla sin un costo extra, con su boleto de entrada”, argumenta.
Precisa que, con la suspensión de este evento, no se registran daños económicos porque son voluntarios los que participan, pero “sí hay un luto anímico, ya que los elencos, los remeros participantes, incluidos los del municipio de Cozumel, ajenos a Xcaret, pierden meses de ilusión. Tenemos fe y confianza en que esto pasará, esperamos el próximo año dar la noticia de que la travesía se volverá a realizar, entonces no se pierde”.
Los próximos pasos serán esperar resolución definitiva de la SCJN y el reglamento legal. Por el momento Xcaret sigue operando.
“La experiencia que se ofrece en el Parque Xcaret, en un 90 por ciento tiene que ver con México como país, con sus tradiciones y bellezas naturales, no sólo con la cultura maya, por lo que dependiendo del fallo, se tendrían que hacer sólo algunas modificaciones y adecuaciones”, dice la directiva.
La legislación
Iliana Rodríguez expresa que Grupo Xcaret está comprometido con el respeto absoluto a la cultura maya, actuando dentro del marco legal vigente. “Hoy estamos en espera de la resolución definitiva de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para avanzar con claridad ya que existe un amparo”.
Cuando el Gran Consejo Maya de Quintana Roo, “reconocido por la Constitución del estado libre y soberano de Quintana Roo como órgano representante de los mayas, nos solicitó dialogar, nos acercamos de inmediato. Lo hicimos con pleno conocimiento de la nueva Ley de Cultura que exige consulta y acuerdo con las comunidades para el aprovechamiento de elementos culturales”.
La directiva dice que llegaron a un acuerdo formal tras un estudio exhaustivo de los elementos culturales señalados por ellos. “Este convenio incluye una compensación justa, como marca la ley, aunque aún no existe reglamento que detalle su cálculo o mecanismos, a diferencia de casos establecidos, como la compensación a autores y compositores por la Sociedad de Autores y Compositores de Méxco, con fórmulas precisas y reparto definido”.
Sostiene que esto no es una disputa entre mayas ni contra el Gran Consejo Maya: “Quien impulsó el caso ante la Suprema Corte es un tercero ajeno al consejo. Reafirmamos nuestro compromiso debido a que hacemos las cosas con respeto y legalidad”.
¿Qué pasó?
El 26 de marzo, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una resolución histórica para la protección del patrimonio cultural del pueblo maya al revocar una suspensión de un juzgado de distrito que permitía a la empresa turística Grupo Xcaret seguir utilizando símbolos, iconografía y expresiones de la cultura maya en sus actividades comerciales. Esto luego de que el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) le ordenó medidas cautelares al grupo para retirar de circulación y exhibición los mencionados contenidos publicitarios.
hc