El director, dramaturgo y especialista en teatro clásico novohispano Francisco Hernández monta Esposo por enigma 380 años después de su estreno. La obra teatral fue representada en 1646 en el entorno del antiguo Colegio de San Ildefonso y el templo de la Compañía de Jesús con motivo de la visita del obispo de Michoacán, fray Marcos Ramírez de Prado.
El hallazgo de la pieza sucedió en España. "Durante una conferencia que ofrecí en la Universidad de Salamanca conocí a grandes especialistas y doctores, uno de ellos encontró la obra en el Archivo Histórico de la universidad hace 15 años. Vi que se había representado en México y para mí fue importante volver a dar voz a esta obra que es de divertimento, en la que se canta y el público se divierte, pero también se enamora y reflexiona”.
Hernández, también director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano presentará Esposo por enigma este sábado 29 de agosto a las 13:00 horas con acceso libre en el el contexto del y fundador del Festival Internacional de Teatro del Siglo de Oro (Fitso), que él fundó: “Luego de 380 años se volverá a representar en México, en el Museo de las Constituciones. Así que se producirá una pieza y se pondrá otra vez en escena con público, como la vieron los novohispanos pero ahora en 2026”.
De autor anónimo, Esposo por enigma es una comedia barroca con una temática grecolatina situada en el Olimpo, donde los dioses Júpiter y Palas quieren casar a la hermosa y virtuosa Filis con el hombre más justo y guerrero, Demofonte. La historia se desarrolla en el contexto de la guerra de Troya, desde un mundo que está en conflicto, pero al final de todas las batallas vencerá el amor.
“Los monólogos de este texto son piezas bellísimas de reflexión poética, exquisita y delicada. Además, hay canciones de amor, personajes que se enamoran al final de esta guerra terrible que está sucediendo en Troya. La pieza nos habla del amor como principal ingrediente, pero también de la virtud del espíritu humano, que es la rectitud de obrar bien, con justicia, y de no permitirnos un rasgo de la malicia del hombre”.
La escena en la Nueva España
Antes de que existieran los teatros como los conocemos, Ciudad de México ya era escenario de grandes espectáculos, representaciones religiosas, comedias y textos que cruzaban el Atlántico y encontraban nuevas voces en Nueva España, dice Hernández, que también habla de la pieza que clausurará el Fitso este 30 de agosto, La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca.
“El texto tuvo una temprana presencia en la Nueva España; la obra tuvo tanta importancia en México que para 1641 se representaba en náhuatl”. Bajo la dirección de Fernando Gurrola, la historia se adentra y reflexiona sobre nuestra “pequeña presencia en este mundo, la ilusión de la realidad y la condición humana”.
Con acceso libre, este clásico se presentará el domingo 30 de agosto, a las 13:00 horas, en el Palacio de la Escuela de Medicina de la UNAM.
El investigador considera que estas obras no pierden actualidad. “Los clásicos de cualquier época tienen esa vigencia, esa voz de actualidad, porque tanto el teatro clásico, novohispano, barroco, como el griego, romano y renacentista siempre tocan el espíritu humano y representan los grandes valores de la humanidad en la tragedia, así como los vicios en la comedia. Buscan ser un espejo del espíritu humano y eso nunca pasa de moda”.
¿Qué distingue al Fitso?
Que es un festival que se lleva a cabo en los recintos donde hubo teatro en Ciudad de México en los siglos XVI, XVII y XVIII, lo que hace que el encuentro tome un camino patrimonial, histórico y teatral. Es un mismo discurso con el que convivimos todos los días en el Centro Histórico, en una ciudad virreinal, con obras que datan de ese periodo, como La vida es sueño o Esposo por enigma, que se representaron ahí, en el Centro, en edificios y espacios que se vuelven otro personaje y que se suman al discurso visual de la obra y al discurso histórico.
¿Por qué hay obras que dejan de representarse?
Por falta de conocimiento y, sobre todo, falta de investigación. En México tenemos cada vez menos gente de teatro que se dedique a la investigación de textos, a montarlos porque de pronto son avasallados por un teatro fácil, comercial, esa es una de las razones de que se dejen de representar.
BSMM