Tenía unos 25 años de edad cuando vino por vez primera a México. Como muchos extranjeros, su idea era estar algunos meses y regresar a su país de origen, Holanda, pero de ello ya han transcurrido más de 50 años, tras haber encontrado el amor de una mujer y el de una cultura, o varias si se toma en cuenta los diferentes pueblos que ha recorrido.
Pero en especial, el mundo de los rarámuri captado por la lente del fotógrafo holandés Bob Schalkwijk es presentado en la exposición Tarahumara que, en el Museo Nacional de Culturas Populares estará abierta a partir de este 4 de marzo y hasta el 1 de mayo.
Hace más de 50 años, Bob Schalkwijk llegó a nuestro país, donde emprendió un viaje de un mes a la Sierra Tarahumara, sin embargo, confesó el artista holandés durante la inauguración de la muestra, aún no ha regresado realmente.
Casi siete mil fotografías de la Sierra Tarahumara integran la colección que Schalkwijk ha logrado consolidar a lo largo de estos años y la exposición reúne una selección de 35 imágenes que muestran la interacción de los rarámuri con la naturaleza, pero también en su vida cotidiana, sus festividades, su gastronomía y los paisajes donde habitan.
Alejandra Frausto, directora general de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura, destacó que Tarahumara es un homenaje al trabajo de Bob Schalkwijk, que muestra una mirada acuciosa de más de 50 años, la cual nos hace conocer con sutileza y respeto una de las regiones más apartadas y peculiares de nuestro país.
Por su parte, el embajador del Reino de los Países Bajos en México, Dolf Hogewoning, aseguró que México, y en especial la Sierra Tarahumara en Chihuahua, han sido la gran pasión de Schalkwijk, quien a lo largo de más de 50 años ha logrado una colección fotográfica muy interesante para mexicanos y extranjeros, con una increíble variedad de datos y detalles sobre la cultura rarámuri.
Fotografías en blanco y negro y a color, a manera de retrato y paisaje, muestran el mundo de los rarámuri acompañadas con diferentes piezas de la colección del museo procedentes de los pueblos Tarahumaras.
Un bautizo, las labores de pastoreo, un sembradío nevado, el juego de rijibara, los fariseos y la Danza de los matachines, así como cañadas, valles y cascadas, como la de Basaseachi, dialogan con piezas como máscaras yumare, muñecos rarámuri, animales en madera tallada, fajas y ollas.
La exposición Tarahumara estará abierta hasta el próximo domingo 1 de mayo en la Sala Cristina Payán del Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Avenida Hidalgo 289, Colonia Del Carmen, en Coyoacán.