Marisa Gallardo se define como una apasionada del comportamiento humano, por ello ha dedicado buena parte de su vida a entender el funcionamiento de la mente, en especial, en su relación con los problemas de la vida cotidiana, bajo la certeza de que, “para poder vivir diferente, hay que pensar y sentir diferente”.
“Cualquier persona que tenga esa disposición, esa voluntad, no importa cuál sea la circunstancia, tiene la capacidad de regresar a su interior y, desde ahí, soltar y transformar toda la información que nos había impedido dar resultados diferentes”, explica la autora del libro Spa para el alma. Tu guía para transitar del egotamiento a la paz interior (Madre Editorial, 2021).
Se trata de un libro que se escribió antes de la pandemia, pero ya desde ese momento estaba muy presente el hecho de que estamos muy cansados de vivir, estamos en el modo sobrevivir, y todavía no encontramos el gozo, el gusto de estar aquí. Desde su perspectiva, vivimos muy cargados emocionalmente de “tengo que…” y “debo de…”, sin darnos cuenta de que la vida es más que ese deber ser que, a veces, “nos impide darnos cuenta de la vida como algo más que una lista de actividades por hacer y cuando llega la noche te das cuenta de que sí hiciste muchas cosas, pero se te olvidó vivir”.
“Si no estás satisfecho en algunas áreas de tu vida, piensa en cuál es el cuento que te has estado contando, cuáles son esas creencias, ideas y pensamientos. Este libro se llama Spa para el alma, porque a través de cada capítulo se te ofrece un tratamiento para poder exfoliar el cochambre mental, para poder limpiar todas esas emociones que hemos reprimido”.
En esta situación que hemos vivido nos ha tocado dejar ir, soltar muchas cosas; sin embargo, tenemos la idea de que soltar o dejar ir es perder, y no asumimos que la vida es este instante. Muchos hemos dejado ir trabajos, negocios, seres queridos, “pero estoy convencida de que el duelo se cura con gratitud y también estoy convencida de que no se puede perder lo que se ama: claro que nos toca reinventarnos y si tenías un negocio o te dedicabas a algo en específico, es indispensable saber que frente a las crisis, se crece”.
“Esto de sentirnos cansados y fatigados emocionalmente viene de estar poniendo mucha atención a esa vocecita que tenemos, la cual no es mala, pero sí es ignorante: la voz del ego, que constantemente nos asusta para protegernos, aunque en ese proceso vivimos pretendiendo, fingiendo, aparentando, compitiendo, vivimos en estados emocionales que nos llevan a estar en exigencia o en culpa, en vergüenza o en apatía”.
En Spa para el alma reflexiona sobre algunos desafíos que afrontamos como seres humanos, desde sentirse el más importante y pensar que solo a uno le pasan ciertas cosas, hasta esa mentalidad de víctima que impide llegar a la reflexión y a la toma de conciencia, “y darnos cuenta de que el exterior es un reflejo de nuestro mundo interior, de lo que nos estamos contando, pensando, creyendo”.
“Si no tomamos cartas en el asunto y aprendemos a escuchar más, entonces simplemente estamos como gallinas sin pescuezo, de aquí para allá, pero sin realmente sentir que colaboramos con la vida”.
Uno de los ejes de Marisa Gallardo con el libro es jugar con la palabra egotamiento, una palabra que le sirve para distinguir entre el agotamiento físico y el mental, pero en especial para conocer cuáles son “los pensamientos rumiantes que constantemente nos visitan, de qué me hablo internamente: me burlo, me critico o me regaño, y todo eso nos hace sentir en un estado de egotamiento, porque estamos con una mentalidad de víctimas”.
PCL