Juan Rulfo decía que era de un pueblo que había perdido todo... hasta el nombre", asegura José de Jesús Guzmán Mora, cronista de San Gabriel. "Al decirlo Rulfo se refería a uno que a principios del siglo XX vivía en el esplendor y que con las grescas revolucionarias y cristeras se fue quedando solo, que por ahí de los años 30 le llegaron a cambiar el nombre a Venustiano Carranza y que luego lo retomó ya en 1993".
Cuando Guzmán Mora menciona estas palabras, lo dice teniendo de fondo el casco de lo que fue el Cine Olimpia, una finca abandonada que pronto se convertirá en una tienda departamental. El silencio y la calma que se percibe en San Gabriel es engañosa, aunque pareciera que no pasa nada la gente se sigue yendo, otros pocos regresan, el pueblo sigue en constante transformación. Un gremio de interesados al que pertenece Guzmán Mora prepara ya la confección de la edición 20 del Festival Cultural Juan Rulfo que este año será especial por coincidir con los festejos del Centenario del ilustre escritor jalisciense y para los cuales es muy probable asista Eugenia León y varios escritores que disertarán sobre la vida y la obra del homenajeado.En los patios de la Casa de la Cultura en donde tiene su oficina se respira entusiasmo, este año el municipio ya lanzó la convocatoria de la edición 11 de su Concurso Estatal de Cuento. La intención es editar un libro conmemorativo del centenario de Juan Rulfo con cien cuentos. A partir de esta iniciativa, el Ayuntamiento invitó a Gabriela Torres Cuerva para que imparta talleres de literatura a un puñado de niños, adolescentes y adultos con el propósito de mantener viva la llama de la promoción de la lectura y de incentivarlos para que participen en dicha convocatoria.
La Casa de la Cultura de San Gabriel es una sede activa de lunes a sábado, en ella confluyen además de quienes gustan de las letras, el ballet folclóricoy la pintura, jóvenes integrantes de la Banda de Alientos que ensayan en diversos horarios desde la mañana hasta la noche.
Guzmán Mora sabe leer y explicar a los curiosos los signos del esplendor y del abandono que caracterizan las fincas y las calles del pueblo en el que personajes como Juan Rulfo y Blas Galindo pasaron sus primeros años y que también vieron nacer a José Mojica, Primo Villa Michel, José Montes de Oca, Jehová Villa Michel, Gonzalo Villa Chávez y Manuel F. Ochoa, entre otros.
El cronista asegura que San Gabriel es la Comala de Pedro Páramo y el lugar que inspiró también algunos paisajes de algunos cuentos de El Llano en llamas: "He encontrado referencias claras, desde los templos que hicieron sonar sus campanas cuando muere Susana San Juan, hasta la calle que conduce a la Hacienda de la Media Luna en donde Pedro Páramo dice que vio por primera vez a Susana San Juan.
El Recorrido de Los Murmullos
Apenas pasa uno el panteón de San Gabriel, se llega a una glorieta en la que se distingue un lienzo charro ya sea por el barullo o la quietud que lo envuelve, según el caso. A tientas, sin haber ido nunca antes, uno puede engancharse en el jolgorio de sus jaripeos , si los hay, o seguir derecho y detenerse en alguna fonda de coloridas paredes, echar carambola y beber cerveza en el billar de Don Humberto o ir por un buen mezcal a la cantina de Doña Calvario, pero bajo la guía de Guzmán Mora, los visitantes pueden conocer la casa en la que vivió Juan Rulfo durante sus primeros años, que queda justo atrás del Templo del Señor de la Misericordia de Amula; el Puente Galápago en donde el cura Rentería iba a expiar sus pecados, la casa de Edwiges Dyada en la que se hospeda Juan Preciado recién llegado a Comala y que hoy es una casa de artesanías, la finca que albergó la tienda de Los Sedano, esa de la esquina, la más opulenta, provista del mayor número de puertas sobre las otras de su época y la calle que baja y que conecta el predio de lo que fue una hacienda, que en sus textos Rulfo le llama de la Media Luna, con el Portal Ocampo y de la cual el el autor escribió: "De Apango han bajado los indios con sus rosarios de manzanillas, ... Tienden sus yerbas en el suelo, bajo los arcos del portal".
A este trayecto Guzmán Mora le ha llamado El Recorrido de Los Murmullos, una travesía que incluye también la visita a la Casa de la Cultura en donde se exhiben fotografías de la familia Perez Rulfo Vizcaíno. Los visitantes pueden ver las imágenes de las monjas de la orden de Las Josefinas que atendían el Colegio en el que Rulfo pasó sus primeros años y sorprenderse de su glamuroso atuendo cotidiano. "Era una orden francesa que se estableció en Colima y que la clase pudiente de San Gabriel solicitó que se instalaran también en el pueblo", destaca Guzmán Mora también egresado de ese colegio.Entre las imágenes está una de Rulfo y su hermano Severiano con sus compañeros de clase en el patio del Convento Josefino adjunto al Santuario de Guadalupe que se mantiene aún bien conservado y en funcionamiento bajo el resguardo de la Arquidiócesis de Ciudad Guzmán y en donde los aspirantes a sacerdotes de la región acuden hacer sus ejercicios preparatorios. Estos recintos también forman parte de El Recorrido de Los Murmullos, además del mural que se pintó para conmemorar los 50 años de la publicación de Pedro Páramo que se encuentra a las afueras de la presidencia municipal. También se puede visitar La Loma, el lugar que inspiró ese pasaje en donde Pedro Páramo y Susana San Juan iban y volaban papalotes, un predio despejado que es sede de la fiesta del 29 de junio, día de San Pedro y San Pablo en la que los lugareños realizan un día de campo con comida y bebidas típicas de la localidad como La Faustina.
La travesía se extiende a las ruinas de la Hacienda Telcampana y la población de Apulco del municipio de Tuxcacuesco en donde dijo Rulfo que nació y donde su abuelo erigió una Capilla con planos que él mismo llevó a Roma para que pudieran ser verificados por el Vaticano y en la que aún descansan sus restos, destacó Guzmán Mora.
Recorrido de Los Murmullos
1.- Los murales de la presidencia.. (Rulfo, Galindo y Mojica
2.La casa de Juan Rulfo.. (La muerte de su padre)
3. Casa de Huéspedes (La casa de Eduwiges Dyada)
4.- El Puente Galápago... (La expiación del Padre Rentería)
5.- Los templos: La Parroquia del Señor de la Misericordia de Amula, construida de 1833 a 1836, anexa a la misma la Capilla de la Virgen del Refugio y la de San Vicente. El Santuario de la Virgen de Guadalupe construido del 10 de mayo de 1874 al 23 de enero de 1879 y la Capilla de la Sangre de Cristo, bendecida solemnemente el 15 de enero de 1894, fue construida entre 1891 y 1894 y donada por el Sr. Rafael Aguilar... (La muerte de Susana San Juan)
6.- La loma... (Donde volábamos papalotes)
7.- Puente Nuevo... (Es que somos muy pobres)8.- Santuario-Colegio Josefino... (La escuela de Juan)9.El Portal Ocampo... (De Apango bajan los indios)
10.-Plaza de Armas – Camino a Jiquilpan... (En la Madrugada)
11. Hacienda Telcampana... (Cuento El Llano en llamas)
La fiesta que se avecina
Ethel Cobian es una de las organizadoras del Festival Cultural Juan Rulfo desde hace varias ediciones, fotógrafa, además de desarrollar un proyecto de rescate de personajes vivos de la población titulado Rostros de San Gabriel, en dicha exposición ha incluido retratos de María Calvario, la primera mujer en fundar una cantina en San Gabriel y que aún funciona, la maestra Tere Corona familiar de los Rulfo, que duró 45 años dando clases de primaria y el mismo José de Jesús Guzmán Mora. La exposición puede apreciarse en el restaurante Casa Grande que se encuentra en el corazón de San Gabriel.
Al margen de estas actividades Cobián se da tiempo para producir postales del municipio y formar parte del comité organizador del encuentro que contará con la presencia este año de Eugenia León, Tania Libertad y que incluye en sus actividades un foro de periodistas, otro de escritores y la proyección del corto El Páramo, además de actividades de promoción a la lectura y exposiciones de artes visuales.
San Gabriel según el profe Jesús
De acuerdo con José de Jesús Guzmán Mora "este pueblo tiene una antigüedad considerable, fue fundado en 1576 aproximadamente, y durante los siguientes 200 años, pues no progresó mucho; ya en la época de los años 1750, ya se empiezan a establecer las primeras haciendas".
El cronista subraya que cien años después, en 1848, San Gabriel ya no es solo un pueblo, si no ya tiene la categoría de villa, y tiene oficialmente un ayuntamiento desde 1845. En 1894, adquiere el título de ciudad y es el mayor florecimiento de San Gabriel en ese tiempo. Tienen una docena de haciendas que producen caña, ganado, trigo, maíz, frijol, una gran variedad de frutas y verduras, y todos los hacendados llevan a vender sus productos, incluyendo a Guadalajara y Colima, donde hay un comercio muy activo.
Luego vino la Revolución, y el primer éxodo. A la Revolución le siguió la guerra cristera entre 1926 y 1929 sembró la desolación en el pueblo. "Hay gente que surgió de este pueblo para ser jefe cristero, otras que encabezaron algún pelotón en la revolución mexicana. Si hablamos de un jefe cristero, sería de Don Manuel Michel Zamora, quien fue uno de los más importantes jefes que se situaron en Colima.
Guzmán Mora, dice que al cabo de tantos años el balance es positivo, se vive cierta prosperidad, es un pueblo con mucha historia y cultura. "Ahora hay fábricas de balones por ejemplo, hay un gremio de albañiles, gente dedicada a la producción agropecuaria. Las haciendas ya no existen, pero los terrenos se siguen cultivando; lo que se cultiva aquí es, maíz, frijol, sorgo, papa, cebada y se ha establecido en el Llano en llamas o en el Gran Llano una serie de empresas exportadoras de jitomate, aunque con trabajadores procedentes de Chiapas, Guerrero, Oaxaca... eso sí, mano de obra barata. Lo que se conserva en San Gabriel, es el buen gusto por la música, la cultura, la buena educación, los buenos modales... Mucha gente comenta que aquí no ha pasado el tiempo, que es un pueblo que se ha detenido por la costumbres y en general por la idiosincrasia de los habitantes"
SRN