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Viernes , 22.02.2019 / 07:24 Hoy

Páginas de Espuma es el sueño de unos lectores: Juan Casamayor

El cuento pasa por uno de sus mejores momentos. Junto a los clásicos, una constelación de autores reinventa y consolida el género.


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La creación de la editorial Páginas de Espuma ha sido un sueño, afirma con humildad Juan Casamayor, editor y fundador de este sello especializado en el cuento. Lo onírico, agrega, bien puede definir lo que ha ocurrido desde el inicio de esta casa editorial en la que trabajan cinco personas y lo que han sido sus años posteriores. Pero es un sueño compartido con sus lectores, afirma el editor, quien ha sido reconocido con el Premio al Mérito Editorial de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

El principio de Páginas de Espuma, relata Casamayor (Madrid, 1968) en entrevista en el despacho de su editorial, en un añejo departamento a dos cuadras de la Gran Vía madrileña, en el corazón del barrio de Malasaña, se remonta a la primavera de 1999, cuando él y su pareja, Encarnación Molina, llegaron a Madrid procedentes de Zaragoza con experiencias editoriales previas: ella en una editorial de libros de Derecho y él como "francotirador freelance" en proyectos independientes. Decidieron que era el momento de montar su propia editorial, momento que formalizaron en septiembre de ese año cuando firmaron la escritura de la sociedad editorial, y que consumaron cuando apareció su primer libro, Escritos de Luis Buñuel, el 15 de febrero de 2000.

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Vivieron esos comienzos, recuerda Casamayor, con pasión e ingenuidad, con ilusión y una realidad no exenta de obstáculos. "En ese arranque no soñábamos con premios ni con ser una editorial en una posición importante dentro de la narrativa breve y del mundo latinoamericano, y menos con el catálogo que tenemos ahora, con autores que publican novelas en los grandes grupos y sus cuentos con nosotros. No soñábamos con tener, como tenemos ahora, distribución en Guatemala o Nicaragua y que podríamos imprimir en Argentina y México".

Por ello, agrega Casamayor, "Páginas de Espuma es el sueño de unos lectores, pues ante todo una editorial es un lector. Hemos sido lectores con una predilección clara, militante y resistente en torno a un género que, a decir verdad, no necesita editores para darle valor, pero sí creo que hemos sido un factor más en la industria del libro para reivindicar a los lectores del cuento, que tiene su posibilidad y oferta más enriquecida con Páginas de Espuma y otras iniciativas".

Los primeros volúmenes de cuento que publicó Páginas de Espuma fueron Cuentos de mar, Cuentos de trenes, Cuentos de adulterio y Cuentos de cocina, lo que le permitió generar una cierta cultura en torno al cuento y conocer a ciertos autores. "El nacimiento de la editorial, más allá de un primer libro y de trámites administrativos, tuvo lugar en octubre de 2002, cuando publicamos y presentamos la antología Pequeñas resistencias, hecha por el hispano-argentino Andrés Neuman.

Desde ese momento, Páginas de Espuma enfocó su mirada en una serie de escritores latinoamericanos, maestros en el cuento pero casi desconocidos en España, como Ana María Shua o Guillermo Samperio, creando una presencia latinoamericana que les llevó a visitar sus países, tratando de construir puentes con la idea de que, subraya Casamayor, no se construyen desde un lado. "A esos editores que dicen querer tener presencia en Latinoamérica hay que recordarles que no se trata de una región unificada, sino de 19 países muy distintos y a la vez parecidos entre sí, porque es muy diferente trabajar con Chile que con Costa Rica o México. Así nos dimos cuenta que detrás de los autores había lectores y decidimos impulsar un catálogo de toda la cartografía española y latinoamericana, en un momento en el que el comportamiento y el gusto lector creado por los grandes grupos hacía y hace predominante la novela".

Para Casamayor, ser un editor independiente permite, sobre todo, "hacer rentable nuestro gusto personal. Los editores de los grandes grupos proponen y tienen un gusto personal; pero ellos proponen y entre todos disponen; es más compleja la decisión editorial, y entra el criterio del jefe de marketing, de ventas, de distribución. En eso admiro a los editores de los grandes grupos: son lectores consumados y luchan por ciertas líneas editoriales y quieren arriesgar, pero no pueden sacar lo que les gustaría. Eso me consta. En ese sentido, no se puede hacer una editorial del cuento con un canon o una estética predominante".

Homenaje al Mérito Editorial
19:30 a 20:50
Auditorio Juan Rulfo
Participan: Juan Casamayor, Antonio Ortuño, Gustavo Guerrero, Pilar Adón, Daniel Divinsky.


FM

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