Cultura

Norzagaray, presente

El miércoles 27 de diciembre, hace dos días, con modorra y un poco de depresión, decidí sacar algún pendiente que tuviera

El miércoles 27 de diciembre, hace dos días, con modorra y un poco de depresión, decidí sacar algún pendiente que tuviera y recordé que la directora de escena Terezina China Vital de Mexicali me había mandado un par de meses atrás la obra Cenizas de mi carnalito del alma Ángel Norzagaray con la petición de hacerle adaptación para monólogo.

Realmente no quería hacerlo y después de varias páginas intentaba desistir de la lectura, odiando el frío, la Navidad y la tristeza. Sin embargo, me obligué a terminarla y le hablé casi inmediatamente a la directora-actriz para decirle que no necesitaba ninguna adaptación, que la obra era perfecta como estaba con ese montón de personajes y actores que demandaba. No veía para qué mi intervención en un texto dramático espléndido que hasta entonces no conocía de mi querido Norza.

—Por eso, son un chingo —replicó Vital desde el otro lado del teléfono.

—Pero son un montón de historias paralelas, casi no hay protagonista, son muchos los importantes —gemí, intentando con ello no subirme a ningún barco, dispuesto a no dejar mi tierra firme.

Colgué el celular sin prometer nada más allá de pensármelo y me metí en las cobijas dispuesto a embrutecerme con las banalidades de las redes sociales. ¡¡¡De pronto, un bofetón!!! En el post de Facebook de una querida y poco frecuentada amiga de Tijuana aparecía el recordatorio de que ese mismo día se cumplían dos años de la muerte de Ángel Norzagaray a consecuencia de un tumor cerebral maligno contra el que luchó por meses. Seguro han sentido ese frío que recorre de la coronilla a las cervicales hasta la punta de los pies como un golpe de corriente eléctrica. Me levanté de golpe y volví a marcar.

—Pinche China, hoy son dos años.

—Sí, son dos años…

—No sabía…

—Creí que sí, que por eso la habías leído.

—No tengo idea de si el Ángel está pidiendo que le meta mano a su obra o justo lo contrario… No te prometo nada hasta que lo descubramos…

Cortamos.

Traspunte


No hay casualidades 

Borges decía que la casualidad no existe, que sólo existe nuestra ignorancia de las causalidades. Algo que sí sé, después de tantos años de asistir a la magia huidiza del arte, es que el teatro sabe


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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