Las Musas Sonideras, una agrupación y colectiva liderada por La Musa Mayor, Marisol Mendoza, quien proviene de la Dinastía Duende, reúne a más de 90 mujeres que ejercen este trabajo desde el 2017.
A pesar de su casi primera década de trayectoria, el sonidero y colectiva aún se enfrenta a desafíos que hace falta resolver.
En entrevista con MILENIO, Marisol Mendoza externó cuáles han sido las redes y logros que han posicionado el nombre de Musas Sonideras como un referente feminista, así como sonidero.
“Musas sonideras fue porque somos mujeres inspirando mujeres, nos inspiramos en las mujeres sonideras. Ahora estábamos dejando de ser musas de los poetas, pintores, músicos; de ellos. Éramos mujeres inspirando mujeres”, afirmó La Musa Mayor.
Los retos de ser una sonidera dentro de un ‘piso disparejo’
El cómo se vive la cultura sonidera, desde el ser mujer, es un entorno muy distinto al comúnmente asociado a dicha profesión, liderada y ejercida, desde sus orígenes, por hombres.
Antes, el papel de la mujer, dentro de esta cultura, se resumía tanto al de apoyo como de compañía en los eventos de los sonideros, sin dejar de lado su presencia en el hogar y en la familia, espacio donde el hombre casi no se involucraba por el compromiso que tenía con su trabajo.
“Hay una gran diferencia porque el piso no está parejo. Entre nosotras tenemos que autocuidarnos y cuidarnos también”, señaló Marisol Mendoza.
Asimismo, en materia de seguridad, las chicas sonideras, cuya labor se realiza en altas horas de la noche, suponen un mayor cuidado personal, fortalecido por la propia red que la comunidad sonidera feminista ha formado.
“Cambian muchas prácticas, también en la noche (…) Cambian los protocolos. Estás pendiente de si ya llegó tu compañera”, afirmó La Musa Mayor.
Por otro lado, uno de los retos a los que el sonidero, ejercido por mujeres, aún se enfrenta, es a la poca difusión de los eventos donde ellas puedan participar, lo que limita los espacios donde podrían expandir el sonidero, así como prevalece la precarización de su labor.
“Es resistencia. Creo que los artistas y la gente que trabaja de la cultura es mucha resistencia (…) El ser mujer cambia un montón de cosas; tenemos diversas vulnerabilidades”, aseveró la fundadora de Musas Sonideras.
Sin embargo, lo anterior no ha impedido que el movimiento, formado por mujeres y personas disidentes, se convierta en un acto que, en sí mismo, propone ser un mensaje desde la pista de baile.
“Nosotras mismas somos una lucha social. Acompañamos con la música las luchas sociales”.
Además, dentro de sus objetivos siempre ha radicado el acercarse a las poblaciones sociales que carecen de espacios que atiendan y comprendan sus necesidades.
Lo anterior las ha llevado a acercarse, más allá de la música y las tocadas, a los sectores más jóvenes, con talleres e iniciativas que visibilicen tanto sus posibilidades como sus capacidades.
“En este caminar de los talleres, hemos tomado mucho en cuenta las infancias y las adolescencias, y nombrarlas, tal como son (…) Es un orgullo ver que las mujeres y, además, las infancias, están plasmando y dejando huella. Y seguimos diciendo: sin antecesoras no hay sucesoras”, relató Marisol Mendoza.
Una comunidad que no deja de crecer
Pese a todas las adversidades que las Musas Sonideras han experimentado a lo largo de sus nueve años de trayectoria, Marisol reconoce los éxitos que, como colectiva, también han recibido con agradecimiento.
“Sigue siendo muy pequeño ese agujero por el que las mujeres queremos atravesar. Aún faltan espacios, sin embargo, agradecemos los que ya hay, y los que van creciendo, paso a paso. Si algo nos ayudó fue encontrar a otras mujeres en el camino (…) Entre congéneres están sucediendo cosas maravillosas”, señaló.
Asimismo, una de las esferas en las que las mujeres sonideras buscan incursionar, y con ello crear un impacto cultural que lleve al movimiento a lugares antes inimaginables, es la academia, como las escuelas y distintas universidades. Además de, con esto, modificar los estereotipos que se asocian al sonidero y reestructurar la nueva historia que ahora ellas escriben.
“Cuando dicen sonidero, lo relacionan inmediatamente con los señores sonideros, que también son nuestros antecesores, y de los que aprendimos lo que tuvimos que aprender. Pero ahora las mujeres estamos enseñando. Más ahora, que nos nombraron patrimonio cultural inmaterial, estamos buscando las formas de salvaguardar, también, desde las mujeres”, anunció La Musa Mayor.
'Las Musas' celebran su noveno aniversario
Por otro lado, las sonideras se encuentran en medio de un capítulo de su trayectoria sumamente importante, ya que en julio celebran su noveno año de hacer música, así como de ser locutoras mujeres y disidentes.
En esta ocasión, lo festejarán en el Salón Los Ángeles, un espacio lleno de inspiración para su fundadora, quien es cercana al movimiento desde su padre, Sonido Duende.
“Para nosotras es mágico, éste es el tercer aniversario que vamos a celebrar en el Salón Los Ángeles, y lo estuvimos soñando (…) Era mágico, la idea de pisar el escenario que pisó Celia Cruz; que pisó, en los años cincuenta, la Chamaca de Oro, y estar ahí ante tanta gente”, relató Marisol.
Sobre las expectativas de este gran evento, que se llevará a cabo el sábado 18 de julio, donde muchas musas sonideras tocarán por primera vez, esperan la asistencia de un público diverso.
“Se hace una comunidad de diversas edades. Llegan los adultos mayores, los jóvenes, los jóvenes no tan jóvenes, los adultos. Todos, ahí, unidos por la cumbia, por la salsa, por las Musas Sonideras. Es una emoción muy grande saber que llegan todas las edades”, afirmó La Musa Mayor.
Sonideras incluyentes y disidentes
Por último, Marisol, la fundadora de esta colectiva sonidera, destacó la importancia de que las Musas sean un espacio incluyente, donde, con orgullo, tocan, cantan y bailan todas las formas posibles de ser mujer.
“En Musas Sonideras, desde un principio, hemos estado aquí las mil maneras de ser mujer sonidera, y las sonoridades también existen con las disidencias. Tenemos a nuestra primera sonidera trans, Abigail Sánchez Puebla, La Mamasona, y nuestras chicas lesbianas. Haces una comunidad grande entre mujeres y disidencias, porque, si las mujeres tenemos el espacio pequeño, todavía hay un espacio más pequeño para las disidencias”, afirmó La Musa Mayor para MILENIO.
Finalmente, el objetivo de la colectiva y sonidero Musas Sonideras, liderado por Marisol Mendoza, “es encontrar, también, un espacio para todas, para todos, para todes”.
CQ