Cultura

"Mis personajes se parecen a mí, pero son mejores personas"

Británico del día: Kevin Brooks. Escribe para adolescentes, muchos de sus libros se han hecho populares entre los jóvenes, aunque aclara que cuando escribe no tiene un target de lectores.

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Kevin Brooks es multifacético. Antes de dedicarse de lleno a la literatura trabajó en el gobierno, en un crematorio, en un zoológico, en una gasolinera, en el correo. Dice que ahora todas sus experiencias en las múltiples funciones que desempeñó las usa en sus libros.

¿Qué autor te inspiró a convertirte en escritor?

Creo que ninguno en particular me inspiró a convertirme en escritor, solo fue que tenía ganas de escribir. Pero hay muchos autores que me introdujeron a creer en las cosas. Para mí uno de los libros más importantes fue El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger. Fue la primera vez que leí un libro en el que hay una relación cercana entre el escritor y el lector, amé eso, eso siempre lo intento en mis libros. Crea una sensación de que el libro es tu amigo, un santuario al que hay que proteger. Tenía como 11 o 12 años, me di cuenta del poder de los libros y lo que pueden hacer".

Brooks escribe para adolescentes, muchos de sus libros se han hecho populares entre los jóvenes, aunque aclara que cuando escribe no tiene un target de lectores.

El británico quiere quitarse las etiquetas de encima. Tampoco cree que sus libros sean cien por ciento thrillers, aunque hay suspenso, crímenes sin resolver, ficción, elementos que él admiraba de las historias de detectives que leía de pequeño. "Trato de no preocuparme por qué tipo de género es. La mayoría de mis libros sí tienen elementos de un thriller, elementos de crimen y ficción, pero en otras ocasiones tienen ciencia ficción o romanticismo", dice.

En lo que sí piensa Brooks al escribir un libro es en cómo se vería lo que está escribiendo, es decir, lo piensa como una escena y lo redacta como un guión. Por eso sus libros han sido pensados para hacer películas, aunque ninguna ha llegado al cine todavía.

Su último libro, Diario del búnker, es un ejemplo claro de la forma en que Brooks escribe. Es una historia narrada a través de un joven que es secuestrado y se encuentra en una especie de sótano al que solo se accede por un elevador, un lugar en el que hay seis habitaciones prácticamente iguales. Conforme avanza la historia otros personajes se suman al encierro, a todos los conocemos a través de lo que Linus, el protagonista, va revelando.

Brooks crea un escenario idóneo desde el cual podría desarrollarse, no solo una novela de suspenso, sino un producto de 120 minutos de filmación, aunque él cree que sería difícil que cada detalle de esta historia pudiera ser llevado al cine.

¿Cómo llegó 'Diario del búnker'?

Tiene una historia extraña. Lo escribí hace muchos años, aproximadamente hace diez años. Siempre he amado esa clase de libros en los que el personaje o un grupo de personajes salen de su entorno normal y entran a uno distinto, primitivo. Siempre me han gustado este tipo de libros en los que las condiciones humanas empeoran. Esa era la idea, quería escribir mi versión de ese tipo de libros. Obviamente era muy difícil hacer que el libro se publicara, trabajé en ello unos 10 años.

Si bien los personajes de sus historias no tienen una relación directa con él o con personas que ha conocido a lo largo de su vida, Brooks cree que Linus es muy parecido a él y que la forma en que el personaje narra la historia, sus descripciones, los dibujos que muestra en el libro sí se parecen a él, o a alguien como el que él hubiera querido ser.

"Nunca baso mis personajes en mí, nunca he hecho eso, pero como escritor, al estar escribiendo lo que tienes es a ti nada más, tu propia personalidad, tus propios sentimientos, tus emociones y cómo ves y piensas sobre las cosas. Es imposible que en un personaje no pongas elementos tuyos. Me gusta que mis personajes sean los que yo escribo, no que estén basados en nadie. Me gustaría ser como él, porque mis personajes son mucho mejores personas que yo".

Y si se parecen o no a él, no hay forma de saberlo hasta que el libro es libro. Brooks no permite que nadie lea fragmentos, hasta que termina de escribir. No los comenta con nadie y no escribe más de uno a la vez, hasta que pone el punto final, después de haberlo releído, revisado, conocido y pulido en todos sus detalles se lo da a leer a su esposa Susan.

"Cuando lo escribo juzgo sin que nadie me diga qué hacer. Hasta que lo termino lo empiezo a compartir, siempre es importante compartirlo con los demás porque nadie es perfecto y el proceso de edición convierte un libro en un libro mejor. Pero sí, cuando lo estoy escribiendo, no se lo enseño a nadie más".

Brooks llega a la FIL con un nuevo reconocimiento, el Cilip Carnegie Medal 2014, por Diario del Búnker, el premio que reconoce cada año al mejor libro infantil o juvenil es para Brooks

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Alejandro Domínguez
  • Alejandro Domínguez
  • alejandro.dominguez@milenio.com
  • Periodista por pasión. Dirijo y conduzco #AlexEnMilenio L-V #22hrs. Escribo la columna #RecuentoDeLosDaños cada martes. Profesor en la Universidad Iberoamericana
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