Los celos, las humillaciones, las burlas y las conductas de control forman parte de las agresiones que pueden deteriorar la vida de las mujeres. Aunque suelen pasar inadvertidas, sus consecuencias pueden extenderse a distintos aspectos de su vida cotidiana.
“La violencia psicológica es la más prevalente, es la más común. De hecho, los datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), que es la encuesta que levanta el Inegi en materia de violencia de género, nos dicen que una de cada dos mujeres en Nuevo León la ha sufrido, pero está muy normalizada”, comentó María Elena Esparza.
Este tipo de violencia no es exclusiva de las relaciones de pareja. También puede presentarse en espacios laborales, familiares y comunitarios, donde ciertas conductas se confunden con muestras de cariño o preocupación. Ante esta realidad, el libro Feminicidio emocional: El drama de las mujeres muertas en vida (Trilce Ediciones) reúne información para comprender el problema y ofrece recursos para afrontar sus consecuencias.
“Este libro está construido como una guía para identificar y también para sanar las huellas de este tipo de violencia. Eso es importante, no es un libro pesimista, es un libro lleno de esperanza, que tiene consejos útiles, prácticos, que tiene señales clarísimas, muy nítidas, con las que las mujeres pueden identificar si es que están sufriendo este tipo de violencia”, señaló la autora.
También destaca la importancia de que las mujeres reconozcan sus propias experiencias y no permitan que otras personas resten valor a lo que sienten.
“Si tú sientes que algo está mal, es que está mal. Entonces les diría: cree en lo que sientes, valida tu experiencia emocional, y vamos a darle tanta importancia a lo que ocurre a nivel interior, como lo que ocurre a nivel exterior”, expresó Esparza.
La publicación busca abrir la conversación sobre una forma de violencia que muchas veces permanece oculta.
nrm