En el Museo Nacional de Arte (Munal) se inauguró Ángel Zárraga. Los ideales del arte, exposición que reúne 80 obras donde se explora la trayectoria de uno de los pintores mexicanos más importantes del siglo XX.
“Es un referente importante dentro de la historia del arte en México, que se mantuvo justo al margen de los derroteros nacionalistas, pero que construyó un proyecto estético muy particular, desde su conocimiento con la asimilación de Occidente, las vanguardias artísticas europeas, pero sobre todo con un proyecto de reflexión en torno al cuerpo, a la mirada de los géneros tradicionales como el retrato, la naturaleza muerta, el paisaje, el desnudo, y otros que tienen que ver con el mural, pero que no están asociados a la estética hegemónica del muralismo mexicano, como el conjunto de paneles murales que realizó para la representación diplomática de México en París”, dice a MILENIO David Caliz, curador del Munal.
La muestra recupera el trabajo de un artista cuyo lenguaje transitó entre el realismo, el simbolismo y las vanguardias europeas, con especial atención a su diálogo con la tradición española y francesa, el cubismo y la figura humana.
“La exposición se construye en el marco de dos fechas importantes: el 140 aniversario de su natalicio y los 80 años de su fallecimiento, así como los 200 años de las relaciones diplomáticas entre México y Francia, debido a que Ángel Zárraga vivió la mayor parte de su vida en Europa, específicamente en París”, comenta.
El artista duranguense Ángel Zárraga (1886-1946) fue pintor y escritor. Miembro fundador del Ateneo de la Juventud, estudió con Santiago Rebull, José María Velasco y Julio Ruelas. Su obra transitó por el cubismo y el muralismo, aunque destacó principalmente dentro del realismo simbólico.
“Nos interesa poder mostrar también al público joven los diferentes estilos, pero también las facetas del artista, a partir de diferentes núcleos temáticos que reflexionan sobre los ideales del arte de Ángel Zárraga, que fue principalmente su recuperación del arte europeo, la importancia del cuerpo a partir de la ritualidad, la espiritualidad y la religiosidad, y sobre todo estas reflexiones, como mencionaba, al margen de los discursos nacionalistas, con una práctica libertaria, poética y estética”.
Y agrega: “Zárraga vivió prácticamente toda su vida en Europa, en París, se codeó con los principales referentes de la época y eso marcaba un poco la distancia sobre los proyectos estatales en los que estaban involucrados los grandes nombres que conocemos del arte o los proyectos hegemónicos como era el muralismo mexicano. La importancia de la exposición es justo poder colocarlo al centro de la discusión y es entender que las propuestas artísticas y estéticas también están abiertas hacia otros caminos”.
Todo esto, señala el curador, “implicaba que Zárraga pudiera reflexionar sobre sus propuestas personales, espirituales, corporales, y con un regreso hacia la pintura de una forma muy tradicional, pero que a la vez también conserva una vanguardia muy interesante para su época”.
El Munal conserva algunas de sus obras más importantes, entre ellas La dádiva, La mujer del espejo, El viejo del escapulario, Anciana de Segovia, El hombre del paraguas y Exvoto (San Sebastián).
“La responsabilidad del propio museo y del Inbal es poder construir lecturas distintas de nuestro propio acervo, ya que en el Munal contamos con obras importantes del artista”, dice.
La muestra se compone de piezas del propio Instituto Nacional de Bellas Artes; de colecciones como la Cámara del Comercio y la Construcción, el Museo Franz Mayer, el Museo Soumaya y particulares que siempre han apoyado al Museo Nacional de Arte.
“Con la muestra, tenemos la fortuna de construir un recorrido temático donde se abordarán estos cambios estilísticos, la influencia de diferentes artistas y la reflexión que hace Ángel Zárraga sobre el deporte, el fútbol, el cuerpo femenino, el desnudo, los paisajes, la pintura religiosa, entre otros”, asegura el curador.
La muestra reúne estas miradas en distintos núcleos temáticos que permiten acercarse a las distintas etapas y preocupaciones del artista.
Finalmente, David Caliz explicó: “En el Munal estamos planteando generar otras lecturas que impliquen también nuevos caminos al entendimiento de las obras de Ángel Zárraga, a partir del cuerpo, de la religión, la espiritualidad y, sobre todo, estos contrastes entre la modernidad y sus propuestas estéticas e ideales. Nos vuelve a congratular que podamos tener una retrospectiva distinta sobre el artista oriundo de Durango”.
La exposición Ángel Zárraga. Los ideales del arte fue inaugurada por Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del Gobierno de México; Alejandra de la Paz, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), y Mireida Velázquez Torres, directora del Museo Nacional de Arte, y parte de la familia de Ángel Zárraga.
PCL