La llamada Colección Gelman de arte moderno mexicano cuenta con más de 200 obras y tuvo su punto de partida en 1943, cuando Diego Rivera realizó el retrato de Natasha Gelman (1912-1998) por encargo de ella y su esposo, el coleccionista Jacques Gelman (1909-1986), declaró a MILENIO una fuente involucrada en el acuerdo entre la familia Zambrano, actual dueña del acervo, y la Fundación Banco Santander.
Tras la muerte de Jacques en 1986, ella continuó ampliando el acervo con la asesoría del curador estadunidense Robert R. Littman, a quien designó albacea y legatario.
Después del fallecimiento de Natasha, Littman creó la Fundación Vergel en 1999 para administrar la colección, y bajo esa figura se incorporaron nuevas piezas de arte moderno y contemporáneo mexicano.
La familia Zambrano alcanzó un acuerdo con Littman en 2023 para adquirir la colección “con el propósito de regresarla a manos mexicanas y facilitar su disfrute por el público”. Hasta ese momento, 2023, “Littman era legítimo propietario de la colección, así determinado por la justicia mexicana".
“La familia Zambrano desea que la Colección Gelman sea exhibida además de en México, en los museos más importantes del mundo, como la muestra más representativa de la cultura mexicana”.
Se reitera que el acuerdo de la familia Zambrano y la Fundación Santander se firmó exclusivamente para administrar el acervo así como para garantizar su conservación y difusión. Es por ello que la fundación “asumirá tareas de protección, logística y colocación en museos dentro y fuera del país”.
Convenio tripartita
Una vez más se informa que existe un convenio con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) que se llevó a cabo de manera paralela. La institución supervisará el estado físico de las obras a través de inspecciones antes y durante su traslado y en cualquier sede donde se exhiban. Para ese fin, “el Inbal otorgó los permisos de exportación temporal conforme los establece la legislación mexicana. También vigilará el retorno periódico a México conforme a la legislación vigente y a los permisos correspondientes”.
Los gastos de administración y supervisión serán cubiertos por la Fundación Santander, “pero los propietarios de la colección son y seguirán siendo la familia Zambrano, garantizando que esta colección siga siendo mexicana”.
El convenio tripartita entre la familia Zambrano, Fundación Banco Santander e Inbal “es de colaboración, y se hizo en el espíritu de que la colección se exhibiera en México, como sucede ahora, en el extranjero y que se vuelva a ver en México”. Si esto último no sucediera, los permisos por parte del Inbal “no se extienden. Los permisos de exportación se dan cada dos años y no se tiene que exhibir en México. Esta colección estuvo viajando 20 años bajo todas las de la ley sin verse en México. Lo que logra el Gobierno con este convenio es que se vea hoy y que se vuelva a ver en México en un futuro”, concluye la fuente.
El acervo incluye 10 óleos de Frida Kahlo, así como piezas de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Francisco Toledo, Carlos Mérida y Gunther Gerzso, entre otros artistas fundamentales.
Por primera vez en 20 años, el acervo se exhibe en México a través de la exhibición Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander, en el Museo de Arte Moderno de Chapultepec, en donde ya la han visitado más de 50 mil personas. La familia Zambrano asistió a la inauguración el pasado 16 de febrero.
BSMM