El escritor Jenaro Martínez (Monterrey, 1973) presenta Invasión silenciosa 2: La verdad oculta (Hachette. Otros Mundos), la segunda entrega de una trilogía mexicana dedicada a la ciencia ficción.
“Nos da un permiso enorme de ver nuestra realidad; es como ponerte unos lentes especiales para voltear a ver nuestra condición humana, pero con un punto de vista más relajado; verlo con cosas un poco fantásticas o futuristas y funciona como una herramienta para analizar la realidad y plantear preguntas críticas sobre la política, la ecología y el aislamiento, sin la rigidez de un texto ensayístico o un artículo periodístico”, señala el autor a MILENIO.
¿De qué trata Invasión silenciosa 2: La verdad oculta?
La trama retoma la historia de los protagonistas: David y Victoria Collins, quienes luchan por comprender hasta dónde pueden llegar las fuerzas militares del planeta cuando enfrentan intervenciones que superan la capacidad humana en un escenario de crisis global posterior a un contacto extraterrestre.
“La ciencia ficción te permite, con el disfrute de la historia, los personajes y la acción, generar preguntas en las mentes de los lectores y conversaciones entre ellos que nos ayuden a pensar un poquito más allá de simplemente estar consumiendo”, agrega.
Jenaro Martínez comenzó como escritor independiente y publicó su primera novela en 2021, con la que empezó a llamar la atención de lectores aficionados al género.
“En 2024, ese mismo libro se reeditó tras firmar con Hachette y ahora llega la segunda parte de la trilogía y ya trabajo en la tercera entrega. Es un indicador de cómo las empresas editoriales grandes ahora apuestan por la ciencia ficción, la fantasía y el horror desarrollados por nuevas voces de México y Latinoamérica. Existe una nueva ola de autores nacionales que obtienen espacios en plataformas de mayor alcance”, explica.
Invasión silenciosa siempre se contempló como una trilogía; no surgió como una decisión posterior basada en el éxito comercial.
"Al cierre de la primera novela, los personajes principales quedan separados: uno es secuestrado y la otra permanece bajo arresto militar en la Tierra. Esta segunda parte inicia en un espacio inexplorado y aterrador para el protagonista. La historia amplía la complejidad y la profundidad de la narrativa”, comenta.
Y añade: “Es una obra que tiene identidad propia; es ciencia ficción mexicana, no porque la haya escrito un mexicano, sino porque refleja de cierta manera el contexto y el entorno. Eso le da esa identidad y es lo que ha conectado con muchos lectores que están ansiosos de saber qué pasa con David y Victoria”.
Para el autor, su referente formativo proviene del cine de las décadas de 1970 y 1980. “Crecí con trilogías; el primer libro sembró el misterio y abrió una puerta; el segundo demuestra que detrás existen más accesos por descifrar antes de la conclusión”.
El significado de la condición humana
El proceso de la escritura de esta trilogía coincidió con coyunturas reales, “como las declaraciones oficiales de gobiernos como el de Estados Unidos, que están aceptando públicamente que investigan estos fenómenos anómalos no identificados. He tenido la oportunidad de ir a congresos especializados, de conocer a académicos, científicos, exmilitares y periodistas que están investigando esto con toda seriedad. Eso me ha llevado a meterme a fondo y me inquieta el mundo que estamos viviendo y conocer cuál es la verdadera realidad en la que habitamos”.
Para el entrevistado, el trasfondo de la novela cuestiona el significado de la condición humana en el año 2026, en una época marcada por la tecnología y el avance de la inteligencia artificial.
"Hay jóvenes que están preguntándole primero a las inteligencias artificiales antes de tomar una decisión de vida, niños que se sienten más cómodos hablando con la IA que con otras personas. Me pone a pensar qué va a pasar con nosotros en unos cuantos años y qué tanto tenemos que luchar por defender nuestra humanidad y no cederle todo a la tecnología. Esos son los temas que están en el fondo de esta novela, detrás de las explosiones, las naves, los viajes y los seres extraños”.
Martínez opina que el consumo de estos contenidos se realiza principalmente en el cine y la televisión.
Por eso en las librerías mexicanas la oferta consistía en traducciones de autores extranjeros o textos clásicos. La aparición de propuestas de ciencia ficción escritas por autores mexicanos ayuda al sector y ahora hay una gran base de lectores”.
Finalmente, el escritor Jenaro Martínez opina que hay muchas propuestas nacionales actualmente.
"Autores como Bernardo Fernández 'Bef' publican obras espaciales con identidad mexicana; Andrea Chapela explora narrativas íntimas en contextos de cambio climático; Óscar González trabaja el techno-thriller situado en México o Elisa de Gortari también aporta novedades. El respaldo de sellos con amplia distribución impulsa a que más personas, además de leerla, escriban del género, como en mi caso, que es la ciencia ficción”.
hc