Despertares ya es una tradición en el panorama no sólo de la danza en México, también se ha vuelto parte importante de los espectáculos de la capital del país con el lleno que logró en el Auditorio Nacional.
Isaac Hernández (Jalisco, 1990) presentó a grandes estrellas, entre las que destacaron el bailarín Olivier Mathieu, de Yoann Bourgeois Art Company, quien el miércoles 26 mostró su audaz número de forma gratuita en Plaza Carso.
Este show y la clase magistral que el bailarín mexicano dio el mismo día en el Centro Nacional de las Artes dan cuenta del compromiso de Isaac con su país a fin de acercar el ballet y la danza en general a todo público, especialmente a las nuevas generaciones de bailarines.
La gala Despertares en el Auditorio Nacional es la culminación, el momento esperado en el que bailarines de importantes compañías internacionales y artistas independientes traen a México una parte de su trabajo.
Después del inicio espectacular con el francés Mathieu con Opening, música de Philip Glass, la noche continuó con un video que mostró los momentos memorables de Despertares 2026: la firma de autógrafos con jóvenes haciéndose selfies con el elenco, intervenciones callejeras en el Kiosco Morisco de Santa María la Ribera o afuera del Museo Frida Kahlo, la fiesta anual con personajes como la actriz Jesica Chastain y los ensayos en el Auditorio.
Lo clásico
Al concluir la apertura, de inmediato se escuchó la música de Le Corsaire y aparecieron en escena de Maria Khoreva (del Mariinsky Ballet) e Isaac, para orgullo nuestro, primer bailarín del prestigioso American Ballet Theatre.
Los momentos clave se sumaron a lo largo de la noche a través de los 16 números, un mosaico diverso de artistas, estilos, géneros y músicas, con piezas de ballet clásico alternadas con danza contemporánea.
En el primer rubro, Isaac y su hermano Esteban (del San Francisco Ballet) llevaron la batuta con varios números. Esteban destacó con Soirées Musicales al lado de Jasmine Jimison (también del San Francisco Ballet).
Los Hernández volvieron a lucirse con su interpretación conjunta de My Way (la canción de Sinatra) durante el segundo acto, coreografía que se ha vuelto emblemática en Despertares y que el público espera y celebra, pues los gritos dirigidos a ambos a lo largo del espectáculo se concentran en este número.
Isaac no dejó de lado la obra con la que debutó exitosamente en la Met Opera (es el primer bailarín mexicano en lograrlo) apenas en junio e interpretó un fragmento de Giselle con Alina Cojocaru y Nicola Wills.
Lo contemporáneo
La inclusión de otros géneros de la danza también caracteriza a la gala.
Este año sorprendió en el número Lightbalance, una coreografía de Mykyta Shevchenko que iluminó literalmente el escenario pues los cinco bailarines (Shevchenko, Dmytro Kretsu, Kyrylo Trubichyn, Anastasiia Kopylova y Cynthia Reid) usaron luces en la ropa que marcaban sus siluetas sobre un fondo negro mientras se movían con ritmos desde el rap hasta el reguetón pasando por la clásica “Can Can” de Offenbach, y “U Can’t Touch This” de MC Hammer.
La coreografía Splice también fue muy aplaudida con las bailarinas Hannah Ekholm y Faye Stoeser entrelazándose en una danza llevada por la música de Floating Points.
Con el ánimo siempre arriba, el público, sobre todo los más jóvenes que gritaban entusiasmados en las piezas más rítmicas, aplaudió el Finale con todo el elenco, que al compás de Impossible, de Lion Babe en un remix de Jax Jones Remix, cerró la gala Despertares 2026, el sueño anual de Isaac Hernández con el que muestra que sigue unido a su país aun siendo una estrella mundial del ballet.
PCL