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Jueves , 18.04.2019 / 12:22 Hoy

Elogio de la sumisión

Hombre de celuloide


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No es fácil elogiar al imperialismo victoriano, ese que saqueó África, explotó a los europeos y drogó a los orientales. Aun así, Victoria y Abdul pretende ser simpática presentando a una reina con suficiente sentido del humor como para afirmar que es gorda, avara y sorda, pero loca no. Pero el problema no es la reina, a quien salva Judi Dench, es Abdul, un cortesano que enamoró a Victoria con ojos negros y mucha imaginación. Que una película esté tan desbalanceada en los personajes suele ser culpa del guionista porque muestra que investigó mucho a uno de los extremos, pero no al otro. La película no permite entender cómo pudo un nacionalista musulmán encontrar gozo en besar los pies de esta mujer. Hay atisbos, pero en las notas de producción. “A la reina siempre le gustó el sexo”, explica Judi Dench. Puede que sí, pero en la pantalla esto no se ve. No hay atisbos del erotismo de una monarca que poco antes de la llegada de Abdul a la corte ya le había guiñado el ojo a un sirviente joven y escocés de nombre John Brown.

Hay sin embargo un patiño con el que se pretende dar realidad a este siniestro episodio de la historia occidental. Es un compañero de Abdul que, al menos, tiene la decencia de pedir a Alá que lo saque de un país tan frío y que les haga pagar a los ingleses todas las que deben. Hasta la fecha el escritor de El Corán no parece haberlo escuchado. En cambio Abdul cita El Libro para justificar la invasión inglesa, lo cual nos pone en el siguiente dilema: ¿es de verdad increíble que haya habido un hombre sumiso y simpático que pudo seducir a la reina a pesar de tener gonorrea? Claro que no, pero había que hacerlo verosímil. Con un par de razones para que la gente crea que Inglaterra pudo beneficiar en algo a la India era suficiente. Que los británicos dieron cohesión a un continente que a su independencia terminaría por sumirse en guerras civiles, por ejemplo. Pero Frears no se mete en esas honduras. Porque es monárquico y frívolo. Y con esta combinación hizo una muy buena película, La reina, en 2006, pero la verdad Victoria le quedó grande y, sobre todo, le quedó pequeño este indio que así escrito resulta una vergonzosa justificación del imperialismo inglés.

@fernandovzamora

Victoria y Abdul (Victoria and Abdul). Dirección: Stephen Frears. Guión: Lee Hall basado en el guión de Shrabani Basu. Con Judi Dench, Eddie Izzard, Adeel Akhtar, Tim Pigott–Smith. Gran Bretaña, Estados Unidos, 2017.


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