Shirley Hambrick es una artista escocesa que vive en Estados Unidos. Su condición de extranjera la ha estimulado para incluir en su arte elementos típicos de su patria. Es por eso que es común encontrar diseños celtas en sus obras.
Aunque ha desarrollado buena parte de su obra en vitrales —estudió el arte del vidrio en el Colegio de Arte de Edimburgo— y considera que “nada transmite el color como la luz del solo que atraviesa una pieza de vidrio vibrante, para realizar uno de sus proyectos más exigentes requirió dominar el arte de la minuciosidad y muchas, muchas, horas de trabajo.
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Arte con huevos. Tan sugerente como suena, es una actividad que reclama paciencia y un alto grado de delicadeza. En su sitio web, Shirley describe esta faceta de su trabajo como una obsesión que le permite tallar o pintar casi cualquier cosa en un huevo.
[OBJECT]Durante 20 años ha pintado, tallado o grabado huevos de pato, ganso y avestruz. Los diseños, explica, están inspirados en elementos del arte o la naturaleza, de modo que sus piezas son una suerte de inventario de sus intereses a través del tiempo.
En los huevos pintados utiliza acrílico y, a veces, hojas de oro. Después los recubre con un esmalte que protege el acabado y refuerza la superficie.
En los tallados y grabados utiliza un taladro de dentista —¿quién diría que esos artefactos del terror podrían producir algo tan placentero— cuya alta velocidad permite conseguir detalles inauditos. Como lo hace con los huevos pintados, utiliza varias capas de esmalte para dar brillo y proteger la superficie.
Puedes conocer más sobre el trabajo de Shirley Hambrick en su sitio web. Aquí hay algunas imágenes.

*Todas las imágenes son cortesía de Shirley Hambrick y están disponibles en su sitio.
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