Cultura

Las historias jamás contadas… Dime qué canciones escuchas y te diré qué esconden

En el libro Daniel Domínguez detalla qué hay detrás de algunas rolas clásicas, qué motivó su creación e incluso qué oscuras historias hay detrás.

Las canciones forman parte de nuestra vida cotidiana. Como quien dice estamos hechos de los ritmos que provienen de sus notas. En “Dime qué canción escuchas y te diré qué esconde” (editorial Ma Non Troppo), Daniel Domínguez aborda qué hay detrás de esas rolas que escuchamos compulsivamente, qué motivó su creación e incluso qué oscuras historias hay detrás. Enseguida cito algunas con los datos descriptivos y jocosos de Domínguez:

Every breath you take, de The Police: “Cuando los fans lo paran en la calle y le dan las gracias por crear la canción con la que se enamoraron, Sting frunce el ceño, conocedor del verdadero mensaje”, y es que habla sobre todo de alguien que es muy celoso y controlador.

Layla de Eric Clapton y Derek And The Dominos: “Está basada en ‘La historia de Layla y Majnún’, del poeta Nizami, un relato de amor no correspondido que, para los que saben leer entre líneas podrán comprender la dolorosa historia de Clapton”. En referencia por supuesto a Pattie Boyd, esposa de George Harrison, y aquella historia rara de estos grandes personajes del rock.

Just the way you are, de Billy Joel: “Nos dejó esa declaración de amor en forma de canción” con la letra inspirada en su entonces esposa Elizabeth Weber. No la iba a incluir en su disco “The stranger”, pero el productor Phil Ramone le pidió a unas chicas que estaban grabando en un estudio cercano que la escucharan, una de ellas Linda Ronstadt, y le dijeron que estaba loco si no la incluía. El resultado fue un éxito total.

Somebody to love, de Queen: “Es un canto desesperado y muy personal de Mercury por encontrar su media naranja”, en una época en que buscaba el amor verdadero. Y aunque pareciera que eran cientos de personas quienes hacían los coros, solo eran tres: May, Taylor y Freddie, casi todo Queen.

Wonderwall, de Oasis: Noel Gallagher desmintió que estuviera dedicada a su entonces novia Meg Matthews, sino que realmente estaba inspirada en un amigo imaginario que tuvo cuando era pequeño, que acudía a salvarlo cuando estaba en problemas.

Forever young, de Alphaville: Un viaje mental a 1984, un canto romántico a la juventud, pero también refería a momentos de tensión de la Alemania dividida, la guerra fría y las amenazas bélicas que ponían en tensión a la sociedad. Mientras no ocurra la hecatombe, hay que vivir al máximo, propone la canción.

¿POR QUÉ HAN INSPIRADO TU VIDA?

Todo lo que no te han contado sobre la música que ha inspirado tu vida, dice el autor español Daniel Domínguez, se puede leer en este libro, y es que las canciones evocan la época en que las descubrimos y sobre todo por qué las seguimos escuchando. Y son muy importantes aún más cuando exploramos la historia de los artistas que las crearon y nos damos cuenta que en muchas ocasiones aludían a temas muy distintos, sin embargo, cada quien puede darle la interpretación que desee, pues por algo la música siempre va a tener esa apertura.

“Dime qué canción escuchas y te diré qué esconde” se divide en varios temas. De amor y desamor, para vivir el momento, de superación, para afrontar tus miedos, de pasión o de inspiración. Enseguida cito más ejemplos.

Stayin’ alive, de Bee Gees: Para moverse como Tony Manero, de preferencia un sábado por la noche, y bueno, esconde muchas historias, pero un dato curioso es que en los cursos de primeros auxilios a manera de práctica se reproduce esta canción porque su ritmo es de 100 compresiones por minuto, el mismo que se necesita para hacer reanimación cardiopulmonar, añade el autor.

Eye of the tiger, de Survivor: En 1981, Silvester Stallone preparaba la tercera parte de “Rocky” y buscaba canciones potentes para esta banda sonora y tras la negativa de Queen para ceder los derechos de “Another one bites the dust” se volcó en un grupo que escuchó en la radio: Survivor. A partir de ahí destaca esta pieza máxima de superación, como se le considera.

Creep, de Radiohead: Thom Yorke sufrió el rechazo por parte de una chica en la universidad. Esta idea la usó para el álbum debut de la banda. El guitarrista Jonny Greenwood intentó boicotear el tema, con rasgueos salvajes y añadiendo distorsión al sonido, pues no le gustaba, pero este sello le dio el toque característico y la hizo conocida entre el público. Hay que comentar que esta rola no es muy del agrado de la banda, la que dejaron de tocar durante siete años.

Beat it, de Michael Jackson: El productor Quincy Jones le sugirió escuchar “My Sharona” de los Knack, como el camino para conseguir un buen hit para su nuevo disco. Jackson le hizo caso y llevó esa premisa a la perfección vocal y musical con un invitado de lujo: Eddie Van Halen en el solo de guitarra. Se le considera una oda antiviolencia, hit del disco “Thriller”.

Hotel California, de los Eagles: Hay de todo en esta canción: el lugar del rock donde muchos fans les gustaría hospedarse, los mitos que le rodean, la ambigüedad de respuestas que han dado sus integrantes a la letra de la canción escrita por Don Henley, además que la relacionan con lo tenebroso, el satanismo incluso, aunque la lectura que ellos le han dado es que se trata de una crítica al universo musical y los efectos negativos de la fama. La pregunta es: ¿Les creemos?

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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