David Uclés (Úbeda, 1990) tenía 19 años cuando comenzó a escribir La península de las casas vacías; tardó 15 años en que alguien creyera en él y la publicaran. Pero cuando apareció esta novela sobre la Guerra Civil española, el fenómeno editorial estalló.
“Mi literatura ha aparecido un poco como un animal en medio de la producción literaria española. Si no publiqué antes, fue porque los editores de mi país echaban para atrás los textos porque estaban escritos en ese realismo mágico narrando una herida como la Guerra Civil bajo cierto velo onírico, eso causaba un rechazo total”, dijo el autor en conferencia de prensa virtual.
También músico y dibujante, habla del éxito, de su realismo mágico europeo y asegura que dejará España tras polémicas con la prensa de derecha, un enfrentamiento público con el escritor Arturo Pérez-Reverte y por medios de comunicación que buscan clicbait sin haber leído sus novelas.
“La península de las casas vacías salió en marzo de 2024 y toda la crítica del país fue positiva. Nosotros teníamos mucho miedo, me refiero a la editorial, porque era un tema muy sensible en mi país, del que todo el mundo prácticamente había hablado y de repente venía un chaval a contar toda la Guerra Civil en el lenguaje mágico y el éxito fue un milagro”, responde a MILENIO.
El enfrentamiento con Pérez-Reverte
Al autor lo rodea la polémica y ha tenido episodios con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y con el escritor Arturo Pérez-Reverte.
“Son dos polémicas muy sencillas. Me dio un premio Isabel Ayuso, que el otro día fue a México a celebrar e hizo el ridículo más importante que yo he visto en mi vida. Esa señora es ridícula. Luego me vi envuelto en una polémica con Arturo Pérez-Reverte porque me fui de unas jornadas que organizaba y que blanqueaban la historia y el franquismo. Eso provocó una oleada gigante de crítica negativa hacia mi persona, justo cinco días antes de que saliera el libro.
“Esos críticos, en lugar de criticarme a mí, lo hicieron donde más me dolía, que era en el texto. Entonces, las críticas posteriores, que ya se han alejado un poco de aquella polémica, son más justas; así sean positivas o negativas, son más justas porque no tienen ese background”, explicó.
Uclés dijo que próximamente viajará a Latinoamérica para promocionar La península de las casas vacías, que comenzará a distribuirse en esta región, y la novela La ciudad de las luces muertas (Destino), ya disponible en nuestro país.
“La prensa de derecha en mi país ya me consideró como enemigo. Pero mis novelas siguen teniendo éxito. No es una lectura de best-seller fácil para llevarte a la playa, y estoy muy feliz de que se hayan convertido en un éxito libros que formalmente no están diseñados para ello y que implican dificultad”.
También dio a conocer que hará una pausa, pero solamente en su país ante la sobreexplotación de su imagen y nombre. “Me voy de España porque llevo dos años y medio sin parar de promocionar las dos novelas y necesito escribir lo siguiente. Para escribir, siempre lo he hecho muy bien en el extranjero. Además, estoy en todos lados ahora mismo en la prensa española. Así, me conviene no exponerme, así, en un par de años, puedo traer la nueva novela y espero que me hayan echado de menos”.
Una carta de amor a Barcelona
La ciudad de las luces muertas, Premio Nadal 2026, es una novela coral construida a través del realismo mágico para hablar de Barcelona, una ciudad de posguerra que queda en las sombras y donde comienzan insólitos encuentros. De Picasso a Julio Cortázar, también Simone Weil, Roberto Bolaño, Gabriel García Márquez, Montserrat Caballé, Núria Espert o Carlos Fuentes, en el mundo Uclés todo puede pasar.
“La novela tiene dos objetivos: honrar a esos intelectuales que ya no están y a la propia ciudad de Barcelona. Quería que el lector reflexionara sobre qué le pasa a un pueblo cuando se queda oscuro, intelectualmente, políticamente, cuando el fascismo lo rodea, cuando los países demócratas no lo ayudan, y quería contar qué puede hacer un país para ello desde el arte, desde la humanidad, y hay un momento en el que hago una crítica un poco oculta que el lector descubrirá”, comentó.
Uclés dice que La ciudad de las luces muertas es una novela “muy coral, caótica estructuralmente y tridimensional. Tenía que romper todas las cuartas paredes para realizarla. Se me ocurrió que, mediante la coralidad y una historia de historias cruzadas, sería posible darle al lector esa sensación de que cuando cierra el libro, todo encaja y ha estado en Barcelona”.
En respuesta a MILENIO, el escritor explicó acerca de la influencia directa de Juan Rulfo y el boom latinoamericano.
“No sé directamente a quién le debo. Todas las influencias literarias creo que son indirectas. Claro que entre Gabriel García Márquez y Rulfo yo creo que me influyó más el segundo. También me marcó muchísimo Bioy Casares, Jorge Luis Borges, Isabel Allende, Carlos Fuentes me maravillaba; pero José Saramago sí que fue un mentor y me leí toda su obra”.
Las dos novelas de Uclés son como un retablo, un caleidoscopio lleno de imágenes y todas al final tienen un sentido. podrían ser, comentó el autor, un poco como la película Inception de Christopher Nolan.
“Siempre añoro el tiempo pasado y pienso que es mejor, por eso toco el acordeón o antes cantaba fados en las calles de París, soy muy romántico en ese sentido. Mi tarea es recuperar esas épocas, su belleza y su atrocidad, y traerlas al lector presente. Soy un escritor con un pie en el pasado, pero con el otro en el presente más futurible. No tiene sentido una crónica del pasado si no le aporta algo al lector del presente”.
Para el autor, la palabra y el arte son las herramientas para dispersar la oscuridad: “Hay un hartazgo, un hastío hacia el lenguaje del discurso político. Entonces, el arte es una herramienta catártica de poner al lector en la piel de otra persona que en el pasado o en un presente no muy lejano sufrió una situación similar a la suya. Ese poder de conmover al otro y de ponerlo en situaciones para que reflexione acerca de ella similar a la suya, ese poder lo otorga el arte. Es una herramienta para sacudir al otro”.
Finalizó con su viaje fuera de España: “Tengo mucha ilusión por viajar y, a partir de verano, iré con muchísima ilusión a Latinoamérica a intentar llevarles en una miniatura toda la historia de la Guerra Civil, esa idiosincrasia mágica de mi país y a la ciudad de Barcelona, de lo que fue, de lo que es y de lo que será”.