El Palacio de de Gobierno es uno de los referentes en la arquitectura que le dio la bienvenida al siglo XX y que hoy sigue siendo una joya para la ciudad.
Además de ser la sede ejecutiva de la administración estatal, el recinto alberga el Museo del Palacio, que el próximo 30 de agosto cumplirá una década de narrar la historia social y política de Nuevo León.
Si bien la historia está dentro de su acervo, el valor artístico del inmueble lo vuelve una verdadera obra de arte que no sólo ha tenido implicaciones políticas en los regiomontanos, sino también sociales.
Gracias al Museo de Historia Mexicana, a continuación presentamos algunos aspectos significativos del llamado Palacio de Cantera.
El edificio
El inmueble comenzó su construcción en 1895, situado al norte de la ciudad como una manera de honrar a los primeros pobladores. Fue ejecutado por el gobernador Bernardo Reyes, bajo el diseño del ingeniero Francisco Beltrán.
Cuando se inauguró el 15 de septiembre de 1908, la ceremonia oficial tuvo que ser pospuesta debido a fuertes aguaceros. En el primer año, el palacio era iluminado por quinqués y no contaba con baños o letrinas.
Entre sus obras de arte se encuentran tres esculturas de bronce, realizadas en la Casa Mullins, en Salem, Ohio. La principal está situada en lo alto del edificio, que es La Victoria; las otras dos son un águila que mira hacia la derecha y las representaciones de dos niños que sujetan a un león, que simbolizan lo nuevo y al guardián, respectivamente.
También hay seis vitrales dedicados a personajes ilustres como fray Servando Teresa de Mier, Mariano Escobedo, Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Zaragoza y Juan Zuazua.
Cambio social
La construcción del palacio trajo cambios sociales y culturales a la ciudad. Se asentó al norte del centro, poniéndolo lejos de las crecidas del río Santa Catarina. Un año después de su apertura, sirvió de albergue a los damnificados por la inundación de 1909 que cobró casi cinco mil muertos.
Los canteranos que apoyaron la construcción del inmueble fueron traídos desde San Luis Potosí, pues en Monterrey no había mano de obra calificada para estas tareas. Los trabajadores, junto a sus familias, dieron origen al barrio San Luisito, hoy colonia Independencia.
En su inicio, el espacio frontal al Palacio de Gobierno lucía arbolado y se le llamaba Plaza de Cinco de Mayo, en honor a la visita del ex presidente Benito Juárez a la ciudad. Una vez terminado el inmueble, se le cambió el nombre a Plaza Juárez.
Desde la década de 1980 se le llama Explanada de los Héroes, debido a las esculturas de los personajes ilustres ahí instalados.
Oferta cultural
En 2006, el Museo del Palacio se sumó a la oferta museística del estado, al integrarse con el Museo de Historia Mexicana y el Museo del Noreste.
Su colección se compone de 150 piezas entre arte, documentos, fotografías, antiguos retablos, huesos fósiles de reptiles marinos e indumentaria. Todo acompañado por pantallas multimedia, videos y proyecciones sonoras.
El museo ha sido visitado por un millón 606 mil 409 personas, de las cuales 257 mil 708 han sido estudiantes.