Frente a un panorama político hostil, la exposición Porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más. Homenaje a Carlos Monsiváis postula que la cultura es la respuesta y el vehículo de resistencia, como lo diría el escritor y ensayista fallecido hace 16 años.
En el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis, Betsabeé Romero expuso que, a diferencia de las personas, la cultura no necesita visa ni pide permiso en contexto de que el gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones y cancelaciones de visas.
Argumentó que la frontera con este país es un arma punzocortante y que la postura de figuras como Trump evidencia una incapacidad para comprender la migración como el fenómeno más importante desde mediados del siglo XX.
“Trump no es el único que no está a la altura del fenómeno más importante del ser humano. No es posible que las leyes, los gobiernos y personajes tan deleznables como él no puedan entender que es un asunto ocasionado por disparidades morbosas en el poder y en el ejercicio del poder. En esta situación, que a mí me consta por el ejercicio que yo hago trabajando con migrantes, la cultura traspasa las fronteras y no pide permiso y no necesita visa; la cultura mexicana está aquí y del otro lado”.
La artista fijó esta postura al concluir el recorrido por la exposición con la que se recuerda a Carlos Monsiváis a 16 años de su deceso.
Las instalaciones
La exhibición, que también forma parte de los festejos por el vigésimo aniversario del Museo del Estanquillo, plantea que la cultura es la herramienta más potente para trascender fronteras físicas y políticas, un arma que no requiere visa y opera como nuestra verdadera trinchera en un mundo definido por la disparidad y el conflicto.
La curaduría de la exposición Porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más despliega una serie de instalaciones que no sólo aluden a los gustos de Monsiváis (cine, arte popular, ídolos culturales), sino que reinterpretan su análisis crítico de la identidad mexicana en un contexto de tensión transnacional.
El uso de espejos con la frontera recortada, obras de artistas migrantes y la yuxtaposición de iconos mexicanos con símbolos prehispánicos y estadunidenses transforman la nostalgia en una declaración política, explicó Romero.
Siguiendo el orden de la muestra, la primera sección presenta “El Santo y las máscaras de la ciudad”. Le sigue la sala de “La lupa feroz”, en ella, Romero presenta piezas intervenidas que amplifican las páginas de sus libros, con textos muy representativos y con personajes, grupos y entornos culturales que Monsiváis descubrió con su propia lente, gente con la que participó activamente en vida.
Continúa “La lectura de la mano deshojada”, integrada por un conjunto de anteojos intervenidos y un escritorio, en alusión al espacio en el que el escritor y ensayista leyó y escribió a mano sus textos; destaca una selección de citas textuales sobre la ciudad.
Diálogo con Toledo
Romero dijo que se exhibirán obras maestras en miniatura de la colección de Monsiváis con piezas talladas en hueso de tuétano por Roberto Ruiz, artista migrante de Oaxaca radicado en Ciudad Neza. Este acto de curaduría de arte popular, que incluye también figuras de gis, busca reflejar el aprecio de Monsiváis por formas de arte que surgen del reciclaje y de los márgenes culturales, conectando directamente con sus raíces y su conocimiento de la cultura popular mexicana.
En la siguiente sala, “Las fronteras en el espejo”, se presenta el legado cinematográfico que tanto gustaba a Monsiváis. La instalación está rodeada de espejos con estrellas estadunidenses y prehispánicas mezcladas, con la silueta de la frontera recortada, de la cual emana una luz roja. El diseño invita al espectador a verse reflejado en este legado, confrontando la dualidad de la identidad y la necesidad de observar la realidad desde los dos lados de la frontera, un acto que, como el humor, a menudo es dramático.
En la zona de iconos inmortales, identificada como “La televisión tatuada”, la artista recurre a las pantallas de televisión de bulbos, “en las que realicé los rostros de grandes iconos que Monsiváis inmortalizó en sus libros y que aparecen esmerilados y trabajados con hoja de oro: Pedro Armendáriz con Dolores del Río en la película María Candelaria, María Félix, Juan Gabriel, Salvador Novo y Tin Tan”.
La instalación subraya la persistencia de estos personajes en el imaginario actual, revitalizados a través de series, películas y hasta recreaciones con inteligencia artificial. Romero dijo que el análisis profundo y la lectura crítica de Monsiváis sobre su importancia cultural siguen siendo insuperables.
La sala final explora el diálogo de Monsiváis con artistas contemporáneos, centrándose en su relación con Francisco Toledo. Se exhiben dos obras de este último sobre luchadores junto a una fotografía de Flor Garduño que captura un momento lúdico entre ellos. Esta sección posiciona a ambos como figuras paralelas: Monsiváis, un eje social en Ciudad de México y Toledo su contraparte en Oaxaca. Ambos dedicaron su vida y obra a sus respectivas ciudades, utilizando el arte y el activismo como proyectos de vida para transformar sus comunidades.
La exposición Porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más, en el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis estará abierta a partir del 29 de agosto en Isabel La Católica 26, Centro Histórico.
BSMM