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Jueves , 21.03.2019 / 06:14 Hoy

El avión 'Solar Impulse 2', a la mitad de la vuelta al mundo

Con el fin de promover el uso de energías renovables, el aeroplano con 17 mil células fotovoltaicas partió de Emiratos Árabes Unidos el 9 de marzo de 2015.

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El avión Solar Impulse 2, un aparato propulsado exclusivamente con la energía proveniente del sol, aterrizó el sábado a las 11:45 de la noche en California, proveniente de Hawái, la novena etapa de un total de 13 para dar la vuelta al mundo, aunque las cuatro restantes representan casi la mitad del recorrido.

"Dejamos atrás el Pacífico, queridos amigos. Me encantó, pero ya está hecho", dijo el suizo Bertrand Piccard, piloto del avión, antes de aterrizar en el aeropuerto de Moffett Airfield, al sureste de San Francisco, tras volar el último gran tramo de Asia a América.

"Es genial estar en California, la tierra de los pioneros", dijo, en compañía del cofundador de Google, Sergey Brin.

"La innovación y la vanguardia deben continuar. La revolución de las tecnologías limpias tiene que seguir adelante", destacó Brin en conferencia de prensa.

Piloto y máquina

Piccard, un médico de 58 años, dijo que la travesía de 62 horas entre Hawái y Silicon Valley en solitario había sido una de las experiencias "más increíbles" de su vida.

"Apuesto a que en diez años, los aviones eléctricos podrán transportar hasta a 50 personas. Esto ocurrirá", agregó.

"Esto no es ciencia ficción. Es real", declaró entusiasmado.

Piccard y su socio, el también suizo André Borschberg, de 63 años, empezaron su vuelta al mundo el 9 de marzo de 2015 cuando el Solar Impulse 2 despegó desde Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos, y antes de llegar a California han hecho escalas en Omán, Mianmar, China, Japón y Hawái.

Como la aeronave no admite más que un piloto, se han ido alternando las etapas. La próxima, cruzar Estados Unidos y llegar a Nueva York, estará en manos de Borschberg.

El objetivo de la misión es demostrar que se puede volar con energías alternativas al combustible de origen fósil, con un aparato alimentado por 17 mil células fotovoltaicas.

Sus alas son más largas que las de un avión jumbo. Su envergadura es de 72 metros y su peso de 2.3 toneladas, equivalente al de un coche de gran capacidad.

Nacido en Zúrich, Borschberg es un veterano aventurero: hace 15 años escapó por poco de una avalancha y en 2013 se vio implicado en un accidente de helicóptero del que salió con heridas leves.

Travesía peligrosa

La travesía del Pacífico era la más peligrosa para el Solar Impulse 2, ante las largas distancias por cubrir y la falta de lugares para aterrizaje en caso de emergencia.

La etapa más difícil fue la que cubrió Borschberg en julio del año pasado, en cinco días y cinco noches, desde la ciudad japonesa de Nagoya hasta Hawái, tras recorrer 8 mil 900 km en total.

El avión iba a hacer el cruce del océano desde Naijing, China, pero tuvo que aterrizar antes en el archipiélago japonés porque las baterías se recalentaron.

Para cubrir el vuelo a Hawái Borschberg voló durante 118 horas, batiendo el récord de 76 horas y 45 minutos del estadunidense Steve Fosset en 2006.

Volando a más de 9 mil metros de altitud, Borschberg tuvo que recurrir a bombonas de oxígeno en algunos momentos para poder respirar y experimentó fuertes cambios de temperatura.

El sábado, Piccard dijo que durante el vuelo sobre el océano Pacífico apenas pudo dormir durante pausas de 20 minutos.

"Después de 20 minutos tienes que despertarte y efectuar controles, y si todo anda bien, puedes volver a dormir", indicó.

El avión solar, que almacena energía en baterías para cuando no brilla el sol, se dirigirá ahora a una escala intermedia en la parte central de Estados Unidos, cerca de Denver, para después partir a Nueva York, desde donde intentará cruzar el Atlántico.

El equipo del Solar Impulse 2 aún no define si llegará a la parte sur de Europa, en España, o a la zona norte de África, probablemente en Marruecos, lo que dependerá de las condiciones del clima.

Después de cruzar el Atlántico, se planea hacer un último vuelo largo hasta Abu Dabi, desde donde partió el avión hace poco más de un año, para completar la vuelta al mundo.

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