Entre el aroma del copal y el color del cempasúchil, Huejutla de Reyes dio el primer paso rumbo a la fiesta más esperada de la Huasteca: el Xantolo.
Habitantes de la localidad de Chililico se congregaron para rendir tributo a San Miguel Arcángel con la colocación de la ofrenda inicial, un ritual que, según la cosmovisión huasteca, abre el portal para el retorno de las ánimas.
El alcalde Alfredo San Román acudió al encuentro comunitario y subrayó que este tipo de ceremonias son el corazón de la identidad huejutlense, por lo que su gobierno respaldará su continuidad.
Sobre manteles y mesas adornadas no faltaron el pan, el chocolate, las velas encendidas y diversos elementos que simbolizan la bienvenida a quienes se adelantaron en el camino.
Pobladores explicaron que, tras esta fecha, las familias se empiezan a alistar, pues el ambiente festivo irá creciendo hasta desembocar en los días grandes del Xantolo 2026.
Así, con fe y memoria, la Huasteca hidalguense vuelve a decirle al mundo que sus muertos nunca se van del todo: regresan cada año entre música de tríos de huapango y olor a copal.