“La muerte de António Lobo Antunes acaba con una época de la literatura portuguesa que constituyó, junto con José Saramago, un periodo muy concreto, muy fecundo y, a veces, también un periodo en que se estableció ante los medios de comunicación una rivalidad entre estos dos grandes autores”, dice a MILENIO Alma Delia Miranda Aguilar, titular de la Cátedra Extraordinaria José Saramago en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
El escritor portugués, quien recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances en 2008, murió este jueves a los 83 años de edad. Tras su deceso, la editorial Leya anunció que en abril publicará un libro inédito que reunirá los poemas que el autor escribió a lo largo de su vida.
Durante años, se le mencionó como candidato recurrente al Premio Nobel de Literatura. “El escritor portugués Bruno Vieira Amaral suele decir que no fue Lobo Antunes quien no había ganado el Nobel, sino el Nobel el que no había ganado a Lobo Antunes”, dice la académica.
Para ella, Lobo Antunes hizo aportaciones a la narrativa portuguesa “al renovar la escritura, pero esto lo hizo paralelamente a Saramago. De forma más universal, tiene que ver con el ángulo desde el que mira el detalle significativo de la psicología humana, que normalmente es el lado que no mostramos a nadie; también el ángulo oxidado del colonialismo y de la guerra colonial en África. Todo esto con una visión amplia, que lo mismo toma de lo más erudito de la cultura literaria que de lo más popular, como las canciones que se escuchan en la radio”.
Rol incisivo
Tras estudiar medicina, Lobo Antunes sirvió en el Ejército portugués durante la guerra de Angola. Esta experiencia marcó su destino y carrera, en la que destacan títulos como su primera novela, Memoria de elefante (1979), La muerte de Carlos Gardel (1994), Manual de inquisidores (1996), Esplendor de Portugal (1997) y el libro que le valió el Gran Premio de Novela de la Asociación Portuguesa de Escritores en 1999, Exhortación a los cocodrilos.
Para la investigadora y traductora mexicana, el fallecimiento del escritor mueve el tablero, pues fue “el último gran escritor de una época en la que estaba José Cardoso Pires, por ejemplo, que fue un autor que se leyó muy poquito en México y en el mundo hispanoamericano. Evidentemente, la muerte de Lobo Antunes es una pérdida muy grande, a pesar de que ya se trataba de un hombre bastante mayor y que recurrentemente había dicho que iba a dejar de escribir, pero veíamos cómo se desdecía constantemente”.
Miranda comenta que Lobo Antunes tuvo poco impacto mediático en nuestro país: “Y es muy claro en relación siempre con Saramago. No estoy queriendo decir que sea mejor uno o el otro, sino que, digamos, Lobo Antunes fue bastante incisivo con el papel que jugó el colonialismo en Portugal; eso se puede entender muy bien en su obra, pero eso no tenía mucha relación con México. El impacto fue absolutamente estético, no fue político”.
Y agrega: “Esto no quiere decir que sea menos importante. Sus lectores pudimos conocer la gama de las posibilidades estéticas de Lobo Antunes, su aproximación a la guerra colonial, que le dio también la oportunidad de ver auténticamente el papel que había jugado Portugal en ese espacio africano. Lobo Antunes tenía una capacidad muy grande para mostrar en su narrativa todo aquello que queremos ocultar como personas, y al mismo tiempo conjuga y aglutina mucha literatura. Es una prosa muy trabajada, llena de elementos literarios de la tradición portuguesa”.
El primer ministro portugués, Luís Montenegro, escribió en sus redes sociales.
“Rindo un sentido homenaje a António Lobo Antunes, figura clave de la cultura portuguesa. Su legado es una crónica de la humanidad y de la originalidad de la perspectiva portuguesa y por ello seguirá inquietándonos e inspirándonos. En mi nombre y en el del Gobierno, expreso mis más profundas condolencias a la familia y a los amigos. António Lobo Antunes fue uno de los autores más originales y creativos de la literatura contemporánea en lenguas romances. Su obra se caracteriza por una exploración de las potencialidades expresivas de la palabra y una profunda reflexión sobre la complejidad de la experiencia interna de los seres humanos, en el marco de la violencia, la lucha anticolonial y la transición política de Portugal”.
BSMM