Content

Apoyo mutuo para vencer la obesidad, una enfermedad que avanza en silencio

Testimonios de vida y el análisis de la doctora Ednita Rosado Muñoz advierten sobre la urgencia de atenderla de manera integral.

La obesidad se ha instalado como una de las principales amenazas a la salud pública en México. Lejos de tratarse únicamente de un tema de imagen corporal, especialistas advierten que es una enfermedad crónica, progresiva y multifactorial, responsable de detonar padecimientos como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y trastornos emocionales.

En regiones como La Laguna, donde los estilos de vida acelerados, la mala alimentación y el sedentarismo se han normalizado, el problema avanza de manera silenciosa, pero constante.

En este contexto, grupos de apoyo como Tragones Anónimos se han convertido en una alternativa para cientos de personas que han probado múltiples dietas y tratamientos sin resultados duraderos.

A través de la terapia grupal, la disciplina alimentaria y el acompañamiento emocional, quienes integran estos grupos buscan no solo bajar de peso, sino recuperar la salud física y mental.

Rocío: cuando la obesidad se volvió una amenaza directa

Rocío E., de 40 años, es uno de los muchos rostros detrás de las estadísticas, ya que durante años vivió atrapada en el círculo de las dietas restrictivas, los rebotes constantes y la frustración.

Su peso superó los 108 kilos y con ello llegaron problemas de salud que transformaron su vida.

“Siempre estuve a dieta. Bajaba, subía, cambiaba de nutriólogos, de métodos. Nada funcionaba a largo plazo”.

La obesidad le provocó hipertensión desde joven y complicaciones durante el embarazo, como preeclampsia, que la mantuvo hospitalizada.

Tras el nacimiento de su hijo, su salud emocional se deterioró: ansiedad, episodios depresivos y una relación cada vez más conflictiva con la comida.

“Comía para calmar la ansiedad. No era hambre, era desesperación. Luego venía la culpa y el miedo por mi presión”.

El punto de quiebre llegó tras una crisis hipertensiva que la llevó nuevamente al hospital. Esa misma noche, buscando opciones en internet, encontró Tragones Anónimos. Aunque al principio dudó, decidió intentarlo.

Hoy, casi cinco años después, Rocío ha perdido más de 50 kilos, redujo considerablemente la medicación para la presión y fue dada de alta del psiquiatra.

“No solo bajé de peso, entendí por qué comía como comía. Aprendí a escuchar mi cuerpo”.

La obesidad avanza en silencio en La Laguna; testimonios y especialistas coinciden en la urgencia de atenderla como una enfermedad crónica con enfoque integral.
Tragones Anónimos opera bajo un modelo de terapia grupal. | Verónica Rivera

El valor del apoyo mutuo

Tragones Anónimos opera bajo un modelo de terapia grupal, donde las personas comparten experiencias similares y encuentran contención emocional. No se trata de prohibiciones estrictas, sino de aprender a comer con orden y conciencia.

“El plan no es una dieta milagro. Comes de todo, pero medido y pesado. No te quedas con hambre y aprendes a respetar horarios”, explica Rocío.

El grupo “Un Cambio”, al que pertenece, está por cumplir 21 años y atiende de lunes a domingo en la colonia Rincón La Merced.

En Torreón existen más de una decena de grupos similares, además de presencia en otros estados del país y en Estados Unidos.

Mayela: la estabilidad como meta

Otra historia es la de Mayela B., quien llegó a Tragones Anónimos hace 21 años con un peso cercano a los 120 kilos. Hoy se mantiene estable alrededor de los 57.

“Bajar no era el problema, el problema era mantenerme. Cada rebote era peor y más dañino”.

Mayela subraya que la obesidad debe entenderse como una enfermedad crónica.

“No es falta de fuerza de voluntad. Es una condición que, si no se atiende, progresa y cobra factura con enfermedades graves”.

En los grupos de Tragones Anónimos, explica, personas con obesidad severa reciben atención temporal, aprendiendo hábitos alimenticios y disciplina diaria.

“He visto casos donde bajan 20 kilos en un mes, siempre con supervisión y enfoque en la salud”.

La obesidad avanza en silencio en La Laguna; testimonios y especialistas coinciden en la urgencia de atenderla como una enfermedad crónica con enfoque integral.
Uno de los principales errores sociales es minimizar la obesidad.| Verónica Rivera

La visión médica: obesidad, una enfermedad compleja

La doctora Ednita Rosado Muñoz, especialista en nutrición y bariatría clínica, coincidió en que uno de los principales errores sociales es minimizar la obesidad.

“Durante años se trató como un problema estético, cuando en realidad es una enfermedad crónica multifactorial. Intervienen la genética, el entorno, el estrés, los horarios laborales, la calidad del sueño y la disponibilidad de alimentos”.

Rosado Muñoz advierte que en ciudades como Torreón, el crecimiento industrial y la vida acelerada han modificado de manera radical los hábitos alimenticios.

“Las personas comen a deshoras, recurren a comida rápida porque es accesible y barata, y pasan muchas horas sentadas. Todo eso favorece el aumento de peso”.

Uno de los puntos más preocupantes, señala, es la inflamación crónica asociada a la obesidad, particularmente la acumulación de grasa abdominal.

“Esta inflamación genera resistencia a la insulina, que es el primer escalón hacia la diabetes tipo 2. A partir de ahí vienen la hipertensión, las dislipidemias, la apnea del sueño y las enfermedades cardiovasculares”.

La especialista alerta que estas condiciones ya no son exclusivas de adultos.

“Tenemos niños de cuatro o cinco años con diabetes. En La Laguna, entre el 70 y 80 por ciento de la población adulta presenta sobrepeso u obesidad, y en menores hablamos de cifras cercanas al 50 por ciento”.

Consecuencias físicas y emocionales

Además del impacto físico, la doctora Ednita Rosado subraya el daño emocional que conlleva la obesidad.

“Existe estigmatización, baja autoestima, ansiedad y depresión. Muchas personas comen por emociones, no por hambre fisiológica”.

Por ello, enfatiza la importancia de un abordaje integral. “No basta con decirle a alguien ‘come menos’. Se requiere educación nutricional, apoyo psicológico y, en algunos casos, tratamiento médico especializado”.

Rosado Muñoz reconoce el valor de los grupos de apoyo. “El acompañamiento emocional es clave. Sentirse comprendido y no juzgado ayuda a mantener los cambios a largo plazo”.

Desde Lupita que bajó 46 kilos en siete meses hasta Juan que llegó pesando 225 kilos. Así son las historias de quienes buscaron mejorar su salud.
Tragones anónimos en La Laguna. (Manuel Guadarrama)

Prevención y conciencia social

La especialista insiste en que la prevención debe iniciar desde la infancia.

“Necesitamos educación alimentaria en casa y en las escuelas. No podemos normalizar que los niños desayunen productos ultraprocesados todos los días”.

Asimismo, llama a las autoridades a fortalecer políticas públicas que fomenten entornos saludables.

“Espacios para actividad física, regulación de alimentos ultraprocesados y campañas reales de concientización”.

Más allá del peso, la salud

Las historias de Rocío y Mayela, junto con el análisis de la doctora Ednita Rosado, coinciden en un mensaje central: la obesidad es una enfermedad que puede y debe tratarse, pero requiere compromiso personal, apoyo comunitario y una visión médica integral.

“No se trata de ser delgado para cumplir un estándar, se trata de vivir mejor y más tiempo”, concluyó Rocío.

En un contexto donde la obesidad sigue creciendo, iniciativas como Tragones Anónimos y la orientación médica especializada representan una oportunidad real para cambiar historias que, de otra forma, podrían terminar en cifras estadísticas.

e&d

Google news logo
Síguenos en
Alejandro Castañeda Alvarado
  • Alejandro Castañeda Alvarado
  • Reportero de a pie; egresado de Ciencias de la Comunicación de la FCPyS -UAdeC. Criado entre La Laguna y Zacatecas; hincha de Santos, músico frustrado y contador de historias desde la trinchera del periodismo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.