Las fachadas del hogar son la 'carta de presentación' para muchas personas; por ello es importante mantenerlas en buen estado.
Sin embargo, más allá de los estético es preciso cuidar de los muros exteriores para que la estructura del inmueble se mantenga fuerte y habitable a lo largo del tiempo o las inclemencias; aquí te decimos lo que revelan expertos al respecto.
¿Cada cuánto debemos de renovar la pintura?
Especialistas en el tema, como Marcelo Seia, revelaron que la pintura exterior no solamente mantiene un panorama armonioso en nuestra vivienda; también es el escudo protector para evitar que nos encontremos frente a daños estructurales.
Ya sea por moho, filtraciones y humedad, renovar cada cierto tiempo la pintura mantendrá en buenas condiciones la fachada, así como lejos de problemas internos en dicha estructura, sin embargo... ¿Cada cuánto debemos de hacer tal movimiento?
Aunque no existe una cifra exacta o un calendario preciso sobre ello, sí te podemos decir que será sometido a revisión de un experto quien determinará las condiciones en las que se encuentra y si ya es necesario, o todavía le queda "vida".
Tomemos en cuenta que los factores ambientales como la lluvia, el sol, la contaminación, polvo, suciedad y demás resultan un desgaste diario que proporciona daños a la pintura de tu pared exterior todos los días.
Aquí es cuando tu experto de confianza deberá observar si existen manchas de humedad, presencia de moho, incluso plagas de insectos, o desprendimientos como para agendar una cita inmediata para pintar.
¿Qué materiales pueden aminorar el daño ambiental?
Para ello posiblemente te presenten diversas alternativas que ayuden a cuidar mejor de la duración de tu pintura exterior, pues actualmente existen diversos materiales reforzados precisamente para garantizar mayor protección al muro.
Por ejemplo, los recubrimientos de látex poliuretánico ayudan a soportar esas microdilataciones que ocurren en los muros cuando hay diferencias climáticas, es decir, el calor del medio día y el frío de la madrugada.
Con esto es posible evita que se hagan fisuras diminutas, las cuales deriven en la entrada de agua y por ende esas manchas de humedad que dañan poco a poco la estructura del muro; de ésta manera no tendremos que preocuparnos por mantenimiento durante un buen tiempo.
Y es que no dejemos de tomar en cuenta que prevenir éste tipo de filtraciones nos ayudará que desentendernos de futuros problemas como el salitre o incluso burbujas en la pintura que más tarde van a terminar por reventarse.
No lo consideres un gasto, más bien una inversión a tu patrimonio en aras de que éste tenga una durabilidad, conservación y aspecto armoniosos, lo que en un futuro te agradecerá porque podrá mantenerse sin ningún temor de que debas renovar parte de la pared, o incluso toda.
KVS