Las casas que se edifican como parte del programa federal de Vivienda para el Bienestar pueden ser un beneficio para personas damnificadas por la “vaguada monzónica” y que sus comunidades de origen se declararon como inhabitables, comentó el delegado de los Programas para el Bienestar en Hidalgo, Abraham Mendoza Zenteno.
Sin embargo, este es un trabajo que evalúa la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en la entidad, así como a nivel federal, pues el programa no está previsto para atender esta necesidad, reconoció el funcionario federal, sino que busca garantizar el acceso a la vivienda digna de sectores con ingresos menores a dos salarios mínimos; pero, no se descarta que podría aplicar esta reubicación en este tipo de inmuebles.
“La reubicación es para personas que fueron damnificadas y que están viviendo en zonas declaradas como inhabitables pero que no se confunda zonas inhabitables como Chapula y Tlacolula en el municipio de Tianguistengo, hay diferentes lugares y zonas, debemos comprender que es todo un proceso, no es sencillo después de décadas de arraigo en esos lugares decir a la población que esta zona, aunque es una realidad, no son habitables; se pueden buscar otras posibilidades, pero esa es labor de otras dependencias, como la Sedatu, y somos respetuosos de ellas”, manifestó.
Por otro lado, derivado al retraso en la entrega de las Viviendas del Bienestar por la falta de servicios públicos básicos, existe la posibilidad de que las personas beneficiarias de este programa federal subsanen los pendientes que tienen y no pierdan la oportunidad de contar con una casa, reconoció Abraham Mendoza Zenteno, pues de las casi cinco mil personas beneficiarias de este programa, algunos aún mantienen pendientes que atender y con ello garantizar el acceso a la vivienda.
Igualmente, rechazó algún riesgo o falta de garantía de acceso a los servicios básicos como agua potable, luz eléctrica, drenaje, entre otros; esto ya que las empresas contratadas para edificar estos inmuebles en la entidad deben garantizar estos trabajos, en caso contrario las instancias deben actuar en consecuencia y tomar las medidas, y sanciones, pertinentes por incumplimiento de contrato.
“A lo que me refería es que no está mal planeado, sino que está considerada la factibilidad de servicios, generalmente se los da en papel, y en el proceso constructivo se van dotando éstos, es parte del proceso; pero, es una realidad que en muchos casos cuando gobierno contrata empresas para alguna obra, esas empresas a veces no cumplen, tan sólo debemos ver el caos que hay en Pachuca”, comentó.
Finalmente, comentó, la incertidumbre de los servicios básicos, sobre todo el acceso a agua potable, no es único de las personas beneficiarias de una Vivienda del Bienestar, sino también de la población en general; pues, tan sólo en la Zona Metropolitana de Pachuca edifican cerca de cuatro mil 500 viviendas, cuando las que ya están asentadas en esta región carecen de servicio de agua potable continuo.
“Queda esa inquietud porque el agua nos la tandean, por supuesto que surge esa inquietud de decir qué pasa; pero, se va regularizando el servicio, hay mejoras, lo anuncian diferentes dependencias y como población se ve que el servicio mejora; cuando vimos el proyecto de Viviendas del Bienestar, la autoridad estatal aseguró que va a haber un nuevo pozo y otras cosas para ayudar a regularizar esos servicios”, sentenció.