Cada año, las calles de los municipios de Guanajuato se llenan de color, sabores y simbolismo con la celebración del Viernes de Dolores, una de las tradiciones más arraigadas en el estado.
En esta fecha, previa al inicio de la Semana Santa, es común ver a familias, templos y comercios regalar nieves, paletas y aguas frescas a quienes recorren la ciudad, pero ¿de dónde surge esta costumbre? Aquí te damos más detalles.
Origen del Viernes de Dolores
El origen de esta tradición se remonta a la devoción católica hacia la Virgen de los Dolores, una devoción que representa el sufrimiento de María ante la pasión y muerte de Jesucristo. En Guanajuato, esta conmemoración adquirió un carácter único al fusionarse con expresiones.
Durante el Viernes de Dolores, es común la instalación de altares dedicados a la Virgen, adornados con flores, papel picado y elementos simbólicos como naranjas, trigo y agua pintada de colores, que representan las lágrimas de la Virgen. Como parte de esta ofrenda, los fieles brindan a los visitantes alimentos y bebidas, entre ellos las tradicionales nieves y paletas.
Por qué regalan nieves y paletas el Viernes de Dolores
Esto, más allá de ofrecer un refrigerio, simboliza un gesto de solidaridad, generosidad y comunidad convirtiendo las nieves en una opción ideal para compartir con quienes visitan los altares.
Con el paso del tiempo, esta práctica ha trascendido lo religioso para convertirse en un atractivo cultural y turístico. Visitantes locales y foráneos recorren las calles en busca de altares y degustaciones.
Hoy en día, el Viernes de Dolores en Guanajuato no solo honra el dolor de la Virgen, sino también celebra la unión entre tradición, fe y convivencia, manteniendo viva una costumbre que distingue al estado a nivel nacional.
Se espera que este 26 de marzo, día en que se celebrará en Viernes de Dolores, cientos de familias salgan a las calles a visitar altares y degustar deliciosas nieves y paletas típicas de la región.