La arquidiócesis de Puebla cuenta con 10 nuevos sacerdotes, quienes fueron ordenados por Víctor Sánchez Espinosa, octavo arzobispo de Puebla y actual administrador apostólico de la diócesis.
Gabriel Romero, Miguel Ángel Bautista, Alan Esaú Morales, Saúl Salvador Herrera, Misael León Vargas, Víctor Hugo Cabrera, José Manuel Zacahua, Hansel Ríos, Giovanni Romero y Sergio Camarillo, se integraron como presbíteros a la arquidiócesis.
Durante sus más de 17 años y medio como el octavo arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinoza, ordenó a un total de 186 sacerdotes, con lo cual, la arquidiócesis ya cuenta con más de 400 clérigos diocesanos y 200 sacerdotes de órdenes de religiosas que atienden 309 parroquias, templos y capillas.
Llama Sánchez Espinosa a nuevos sacerdotes a mantenerse cercanos a los fieles
Víctor Sánchez Espinosa, octavo arzobispo de Puebla, llamó a los nuevos sacerdotes a que cumplan con sus compromisos de mantenerse cercanos a los fieles y a que les brinden los servicios religiosos.
Durante la ceremonia religiosa realizada en la Basílica Catedral de Puebla, el actual administrador apostólico de la arquidiócesis resaltó que los nuevos decidieron, de forma libre, convertirse en presbíteros y en estar al servicio de la comunidad religiosa.
“Estos hermanos, después de pensarlo seriamente, porque no están aquí por casualidad, no están aquí porque sus familias, sus formadores, los hayan obligado. Están aquí porque lo han pensado seriamente ante Dios, ante el sagrario. Ellos, libremente, escogen este estilo de vida que vivimos los sacerdotes. Por eso decía, estos hermanos, después de pensarlo seriamente, van a ser ordenados para el sacerdocio en el orden de los presbíteros”, explicó.
Las responsabilidades de los nuevos sacerdotes
El orden sacerdotal o presbiterado, es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica, por el cual, el hombre elegido y capacitado en un largo proceso de formación, por la imposición de las manos del Obispo y la oración Consecratoria, queda consagrado al servicio de la Iglesia, destacó Sánchez Espinosa.
“Conviene reflexionar con atención qué grado de ministerio reciben. A lo largo de la historia de la iglesia, el orden del sacerdocio tiene tres grados, el obispo, el presbítero y el diácono. El obispo, el sucesor de los apósteles; el presbítero, colaborador del obispo; y el diácono al servicio de la pastoral del obispo”, resaltó.
Los 10 nuevos sacerdotes fueron ordenados después de más de nueve años de formación, entre ellos, tres años del nivel bachillerato; un año en el curso introductorio, tres años de filosofía, un año de experiencia pastoral y cuatro años de teología.
Por último, Sánchez Espinoza resaltó que a los nuevos sacerdotes les corresponde, como colaborador del obispo, santificar al pueblo cristiano, la guía pastoral y la administración de los sacramentos, especialmente la eucaristía, la confesión y la unción de los enfermos.
CHM