Los restos de la joven Hilari Alejandra Aquino Orozco, quien murió el pasado fin de semana al ser atropellada en Apodaca, descansarán para siempre en su natal Mazatán, Chiapas.
De allá había llegado apenas el pasado mes de mayo, en busca de mejores oportunidades y una mejor calidad de vida, junto con su joven esposo.
En su tierra natal, familiares y amigos, pero principalmente sus padres y hermanos, se encuentran consternados ante la irreparable pérdida.
El féretro con el cuerpo de esta joven de 19 años llegaría entre la noche del lunes y la madrugada del martes a aquella localidad del sureste mexicano, a mil 800 kilómetros de Monterrey.
Se contempla efectuar la velación desde temprana hora del martes en el domicilio familiar, en el Barrio Margarita Concepción, en Mazatán, Chiapas.
El sepelio se realizará a las 11:00 de la mañana del miércoles en el panteón municipal.
Aquino Orozco falleció la mañana del sábado 3 de octubre al ser atropellada en la carretera a Zuazua, frente a la colonia Artemio Treviño, en Apodaca, Nuevo León.
Regresaba de su trabajo en una compañía industrial, y recién había descendido del camión de transporte de personal.
El operador del pesado vehículo presuntamente involucrado en el percance argumentó que fue una camioneta la que inicialmente impactó y proyecto a la joven chiapaneca.