Desde la última casa de San Bernardo Tlalmimilolpan, donde termina la comunidad y comienza la serranía del municipio de Tepetlaoxtoc, en el oriente del Estado de México, la rutina de la familia Ramírez cambió por completo en apenas un par de días debido a uno de sus más insólitos vecinos.
Lo que hasta hace unos días era un paisaje de silencio entre los árboles hoy se convirtió en el punto más cercano a un aparatoso operativo que mantiene en alerta a autoridades y habitantes por la fuga de un tigre de Bengala, un imponente felino blanco que vivía a escasos metros de su casa.
Sóstenes Ramírez nació en esta comunidad y, como era de esperarse, asegura que nunca había vivido una situación semejante.
"Estamos adentro con mis hijas. Nunca habíamos pasado algo así; hay que tener precaución", relata mientras observa cautelosamente desde su ventana el constante movimiento de camionetas oficiales que entran y salen con elementos estatales y federales.
Encierro voluntario
Y es que su vivienda colinda con un predio o instalación que maneja vida silvestre fuera de su hábitat natural (PIMVS, nombre oficial otorgado al lugar por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat), de donde escapó el ejemplar la noche del sábado.
Cuando las autoridades notificaron a todos los habitantes sobre la fuga del felino, su familia adoptó una rutina inédita y siguió al pie de la letra las medidas preventivas emitidas por el gobierno local.
Frente a esta casa, que este lunes fue visitada por MILENIO, fue instalado el puesto de mando de la Coordinación General de Protección Civil del Estado de México y, como el resto de los vecinos, la familia de Sóstenes permanece con las puertas aseguradas, las ventanas cerradas y las salidas reducidas únicamente a lo indispensable.
Sitio estratégico para la cultura en el Edomex
El municipio de Tepetlaoxtoc, nombrado desde hace tres años Pueblo con Encanto, es vecino de sitios emblemáticos de la historia prehispánica, como Teotihuacán, San Martín de las Pirámides y Texcoco.
Situado en un extremo del territorio mexiquense, también colinda con Tlaxcala e Hidalgo y, junto con los municipios de Calpulalpan y Apan, forma parte del histórico triángulo del pulque. Su nombre proviene del náhuatl y significa "en las cuevas de tepetate", aunque su raíz más antigua es de origen chichimeca.
Muchas generaciones antes que los Ramírez, los habitantes de estas tierras han visto pasar prácticamente de todo: desde su separación de la Alcaldía Mayor de Texcoco para erigirse como ayuntamiento durante el virreinato de Juan Ruiz de Apodaca, hasta episodios de las luchas independentistas que terminaron por darle forma al México actual.
En esta región merodearon los célebres bandidos de Río Frío, inmortalizados por Manuel Payno en su novela. También han llegado actores de enorme popularidad para filmar películas: La India María, Rubén Aguirre y los hermanos Almada; incluso Gael García Bernal protagonizó aquí El crimen del padre Amaro.
¿Alguien se animará a llevar al cine la fuga y persecución del tigre de Bengala? Lo cierto es que este episodio, sin duda, terminará por ocupar un sitio en los anales de la historia local. El cronista seguramente ya toma nota.
El puesto de mando para cazar al tigre
A unos metros de la vivienda de Sóstenes permanecen estacionadas unidades de Protección Civil, Guardia Nacional y policías estatales, mientras especialistas continúan internándose en la montaña en busca de la fiera.
Aunque el tigre nunca estuvo demasiado cerca de su vivienda, reconoce que durante años supo de su existencia.
"Sí, lo hemos visto desde allá. Ya tiene tiempo; no recuerdo cuántos años... pero yo creo que hace unos cinco años que ya lo tenían", relata.
Desde su terreno alcanzaba a distinguir el sitio donde permanecía el felino junto con otros ejemplares, resguardados desde hace más de un lustro en este centro de conservación y protección de la vida silvestre.
Recuerda que era común observar al personal ingresar para alimentarlos, sin imaginar que algún día uno de esos animales estaría libre entre los cerros que rodean la comunidad.
"Vemos que viene una persona a echarles de comer y a meterlos, yo creo, porque luego los dejaban ahí afuera, en el alambrado, y tenían por ahí donde los metían. También había una pantera negra y mapaches", contó.
Sin embargo, desde el sábado pasado la alerta llegó directamente a los teléfonos celulares de los vecinos. La presidenta municipal pidió asegurar puertas y ventanas y evitar permanecer en el exterior ante el escape del animal.
El mensaje bastó para modificar la vida cotidiana de la familia, que desde entonces procura no salir durante las noches y permanecer reunida dentro de la vivienda mientras sigue las noticias del operativo.
El operativo de rastreo
Ahí se enteraron de que el tigre, un majestuoso ejemplar blanco de tamaño adulto, era buscado, cual peligroso fugitivo, por tierra y aire.
Escucharon el paso de un helicóptero del gobierno patrullando la zona. El domingo, en medio de una legión de cámaras y micrófonos que iban y venían, tuvieron un momento de sosiego al enterarse de que el tigre había sido localizado gracias a uno de los seis drones desplegados por las autoridades.
Pero la tranquilidad duró poco: minutos después supieron que nuevamente le habían perdido el rastro.
Ese mismo día, ya por la tarde, hicieron una compra poco habitual. Sóstenes, sus hijas y sus nietos caminaron rápidamente, casi a escondidas, hasta la tienda para abastecerse de alimentos sencillos que les permitieran permanecer encerrados durante la noche.
Atún, queso y pan bastaron para preparar tortas y evitar tener que volver a salir cuando oscureciera.
"Ya no podíamos salir porque teníamos miedo de que se nos fuera a aparecer", cuenta.
Dentro del patio también hay otros habitantes que ahora permanecen resguardados: dos perros y un gato. Aunque las autoridades informaron que el tigre ha permanecido en la parte alta del cerro, lejos de las viviendas, la incertidumbre continúa.
La noche y la lluvia frenan la búsqueda
Cada vez que escuchan llegar más patrullas o camionetas oficiales, la familia piensa que quizá finalmente lograron capturarlo; sin embargo, hasta ahora todas regresan al monte para continuar la búsqueda.
Este lunes así ocurrió hasta que la oscuridad y la lluvia obligaron al personal a volver al campamento y esperar mejores condiciones.
La tensión que comenzó la noche del sábado, cuando el gran felino escapó mientras se realizaban trabajos de mantenimiento en el centro de conservación, se ha mantenido hasta este lunes.
Las autoridades de los tres órdenes de gobierno mantienen el operativo permanente.
Los Ramírez observan cómo continúa el despliegue de especialistas en fauna silvestre; agentes policiacos operan drones equipados con cámaras térmicas; el helicóptero del Grupo Relámpagos sigue realizando sobrevuelos y nuevos especialistas recorren la montaña para localizar al ejemplar y eliminar cualquier riesgo para la población.
Sube y baja de emociones
De pronto llegaron noticias alentadoras. Tras reanudarse las labores desde las primeras horas del día, especialistas localizaron nuevas huellas del felino a unos 700 metros del punto de escape. Además, hallaron rastros cerca de un estanque, donde colocaron carnadas para intentar atraerlo.
Pero, en esa montaña rusa de emociones, llegó una nueva caída. La tarde del lunes volvió la lluvia.
En realidad, una tormenta. El director de Protección Civil estatal salió a informar que nuevamente habría una pausa: el tigre "se brincó al otro valle" y, con esas condiciones climáticas, sería prácticamente imposible ubicarlo.
Hoy será otro día.
Aunque el operativo permanece en pausa, la vigilancia continúa entre la vegetación de Tepetlaoxtoc. Mientras tanto, en la última casa del pueblo, las puertas y las ventanas siguen cerradas.
La familia Ramírez, los seres queridos de Sóstenes, permanece unida, tomada de las manos, esperando que la próxima noticia sea, por fin, la captura de su inquieto vecino: el imponente tigre blanco de Bengala.