Jugar videojuegos en línea implica interactuar con personas que muchas veces no conocemos fuera de la pantalla. Pero ¿Qué ocurre cuando alguien comienza a buscar una relación más cercana, pide información personal o hace propuestas que van más allá del juego?
Esa es una situación que requiere atención, especialmente cuando quienes reciben estos acercamientos son niñas, niños o adolescentes.
La Secretaría de Gobernación (Segob) y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) alertaron que grupos delictivos pueden utilizar los videojuegos para acercarse a menores de edad y generar vínculos con ellos. Por ello, difundieron una serie de señales que pueden ayudar a identificar un posible intento de reclutamiento.
Estas son las señales de alerta
No todos los contactos que se producen durante una partida representan un riesgo. Sin embargo, las autoridades recomiendan prestar atención cuando una persona conocida mediante un videojuego comienza a realizar determinadas acciones:
- Te da regalos.
- Te pide tu número u otra información personal.
- Te dice que no cuentes nada sobre sus conversaciones.
- Te ofrece dinero, trabajo o fama.
- Quiere verte en persona fuera del entorno del videojuego.
El riesgo aumenta cuando alguien desconocido intenta ganarse rápidamente la confianza de un menor, busca obtener datos personales o pretende llevar la relación de la plataforma de juego hacia otros espacios o, incluso, hacia un encuentro presencial.
¿Qué hacer ante una situación así?
Si una persona conocida mientras juegas comienza a pedirte información personal, hacerte propuestas o insistir en conocerte fuera de internet, la recomendación es no continuar la conversación y pedir ayuda.
También es importante evitar compartir datos como el número telefónico, la ubicación, información familiar o cualquier otro elemento que permita establecer contacto fuera del videojuego.
En el caso de madres, padres y personas responsables de menores, hablar sobre estas señales puede ayudar a prevenir situaciones de riesgo. La intención no es asumir que jugar en línea representa por sí mismo un peligro, sino enseñar a niñas, niños y adolescentes a reconocer comportamientos que deben generar alerta.
La Segob y la CNB también recuerdan que, ante una emergencia, se debe llamar al 911. Para realizar una denuncia de manera anónima está disponible el 089.
La recomendación central es mantener la comunicación abierta y pedir ayuda cuando una interacción en línea deje de sentirse normal. Regalos, secretos, ofertas de dinero o trabajo y propuestas para conocerse en persona son señales que no deben ignorarse.
JCM