Lo que parecía el inicio de un lunes ordinario cambió en cuestión de segundos para Sara Velásquez. La creadora de contenido colombiana viajaba con su padre rumbo al gimnasio cuando comenzaron a ver personas corriendo por las calles. Dentro del automóvil, inicialmente, no percibieron el movimiento.
“De un momento a otro, de manera repentina, el vehículo comenzó a brincar”, relató en entrevista con Telediario Puebla. Fue entonces cuando comprendieron que no se trataba de un movimiento menor.
Sara comenzó a grabar con su teléfono. Las imágenes registraron parte de los momentos posteriores al inicio del terremoto y mostraron a personas tratando de alejarse de las construcciones mientras el movimiento continuaba.
Su padre, quien había experimentado anteriormente un terremoto, le pidió permanecer dentro del vehículo y mantuvo la atención sobre los edificios cercanos ante la posibilidad de derrumbes.
“Él empieza a gritar: “el edificio, el edificio”. Miro el de atrás y se estaba desplomando”, recordó.
La preocupación inmediata, sin embargo, estaba en otro punto de la ciudad. La madre de Sara se encontraba trabajando en un inmueble de la Plaza de Bolívar que resultó severamente afectado. De acuerdo con el testimonio de la influencer, logró salir del lugar junto con una compañera.
“Ella salió llena de polvo”, contó. Según su relato, otras personas quedaron atrapadas entre los escombros y uno de los compañeros de trabajo de su madre murió.
Una vez que cesó el movimiento, padre e hija comenzaron a llamar a familiares y amigos. Todavía había señal telefónica y pudieron comunicarse con algunos de ellos. Después fueron en busca de su madre.
Con su familia localizada, recorrieron algunos sectores para identificar personas que pudieran necesitar transporte o asistencia y buscaron posibles víctimas entre vehículos y escombros.
Las comunicaciones, sin embargo, comenzaron a deteriorarse conforme avanzaron las horas. Aseguró que durante buena parte de la jornada permanecieron incomunicados y que posteriormente tuvo que desplazarse hasta un punto específico de la ciudad para conseguir señal y continuar publicando información.
A través de sus redes sociales comenzó a compartir fichas de búsqueda, ubicaciones de centros de acopio y solicitudes de ayuda. La creadora de contenido afirmó que procura difundir únicamente puntos y cuentas que identifica como oficiales para reducir el riesgo de compartir información incorrecta durante la emergencia.
Sara Velásquez señaló que distintos sectores permanecían sin servicios básicos, entre ellos agua potable y electricidad, mientras continuaba la evaluación de los daños.
“No hay servicios básicos. Estamos completamente incomunicados”, dijo.
La situación de las viviendas también es desigual. Algunas personas han podido regresar a sus casas, mientras que otras permanecen fuera debido a los daños estructurales. Las autoridades comenzaron a revisar los inmuebles afectados para determinar cuáles pueden volver a ser habitados.
El terremoto también expuso las dificultades de una población que no esperaba enfrentar una emergencia de esta magnitud. Aseguró que no recibió ninguna advertencia en su teléfono antes del movimiento y reconoció que no sabía con precisión cómo reaccionar.
“Estuvimos completamente desprevenidos; son segundos que en estos casos hacen totalmente la diferencia”, explicó.
Entre las necesidades que Velásquez identifica en las zonas afectadas se encuentran agua potable, alimentos no perecederos, pañales, productos para bebés, alimento para mascotas, linternas, cascos y guantes.
Para la influencer, la emergencia inmediata es apenas una primera etapa. Después vendrá un proceso más prolongado para quienes perdieron viviendas, empleos o familiares.
“Que la solidaridad no termine únicamente mientras dure la noticia (...) una vez la emergencia deje de ser tendencia, la cámara se apaga y es ahí donde realmente muchas familias, muchas personas, apenas empiezan a rehacer su vida”, pidió.
CHM