Pese a que se pronostica que esta semana la temperatura disminuya algunos grados en Nuevo León, la Secretaría de Salud estatal mantiene la vigilancia ante los efectos que dejó el calor durante el verano, con un reporte de 82 casos de golpe de calor o deshidratación.
La titular de la dependencia, Alma Rosa Marroquín, señaló que las altas temperaturas se mantuvieron durante varios periodos cercanas a los 40 grados, por lo que llamó a la población a no bajar la guardia y mantener una adecuada hidratación.
"Afortunadamente, pues las temperaturas, aunque las hemos sentido muy intensas porque como que ha estado constante en las temperaturas cercanas a los 40 grados, pues sí hemos identificado que la población ya está más sensible a estarse hidratando, a no exponerse tanto al sol", explicó.
La funcionaria recomendó consumir principalmente agua y electrolitos, además de evitar la exposición prolongada a los rayos del sol, especialmente durante las horas de mayor temperatura.
Bebidas azucaradas y mala ventilación aumentan riesgo de deshidratación
Advirtió que algunas bebidas pueden provocar el efecto contrario al esperado y favorecer la deshidratación.
"Hay líquidos que nos deshidratan y sobre todo los que contienen mucha azúcar, obviamente el alcohol también nos deshidrata, pero los jugos, los refrescos azucarados, todo eso también nos deshidrata", señaló.
Marroquín agregó que las altas temperaturas también pueden acumularse al interior de las viviendas, por lo que recomendó mantener puertas y ventanas abiertas para favorecer la ventilación.
Aunque el descenso de las temperaturas representa un alivio para la población, la Secretaría de Salud pidió mantener las medidas preventivas para evitar nuevos casos de deshidratación o golpe de calor.
rahp