León fue sede de la primera edición del evento "Más Japón en el Bajío". Entre sus actividades ofreció un taller para vivir la experiencia de portar un kimono y aprender sobre él; sin embargo, todo dio un giro cuando entre los participantes cinco personas se llevaron el vestuario, que fue adquirido hace más de 10 años y no ha sido devuelto.
Son kimonos de algodón y lino que fueron traídos desde Japón y que formaban parte de una colección de 150 piezas.
En entrevista con MILENIO, Teppei Miyoshi, director del Departamento de Planeación de la Asociación México-Japonesa, comentó que en un hecho similar registrado hace dos años en otro estado se llevaron un kimono que nunca fue devuelto. No recuerda con exactitud dónde ocurrió el incidente, pero ahora le preocupa que también se hayan llevado estas cinco vestimentas para siempre.
Reglas estrictas para preservar las prendas
Para su uso en eventos públicos existen reglas y protocolos para portarlos, lo que les permite mantenerlos impecables e intactos. Se debe entregar una identificación oficial para registrar a la persona que lo utilizará y evitar este tipo de situaciones, por lo que explicó:
“Nosotros rentamos el kimono y los participantes lo pueden usar durante 30 minutos dentro del evento; después de esos 30 minutos tienen que regresarlo, pero (en este caso) se llevaron puestos estos kimonos y se fueron”.
"Más Japón en el Bajío" se realizó los días 29, 30 y 31 de mayo. Los kimonos desaparecieron la tarde del sábado y ese mismo día, a través de redes sociales, los organizadores pidieron ayuda para recuperarlos.
“Hemos detectado que algunos kimonos utilizados durante la actividad no fueron devueltos al finalizar el taller. Entendemos que pudo tratarse de un descuido, por lo que les pedimos atentamente que, en caso de tener alguno, nos ayuden regresándolo”.
Al preguntarle directamente a Teppei Miyoshi si la gente ya los había regresado, de manera relajada respondió: “No, todavía falta mucho, ¡pero bueno!”.
Una prenda con valor cultural
En el comunicado, se informa la importancia de estas vestimentas japonesas: “Los kimonos son piezas valiosas y forman parte del material necesario para continuar realizando los talleres y actividades programadas. Agradecemos enormemente su apoyo, comprensión y honestidad para que más personas puedan disfrutar esta experiencia”, y concluyen con un agradecimiento en japonés: "Arigatou".
Si bien expresó su decepción tras el incidente, aseguró que esto no será impedimento para volver a considerar a León como sede del evento, que alcanzó más de 21 mil visitantes.
Teppei Miyoshi habla español y se esfuerza por darse a entender en algunas frases, ya que su lengua natal es el japonés, por lo que su pronunciación y acento son inconfundibles.
“Sí, estamos decepcionados, pero también tenemos que vigilar… O tenemos que cuidar más”, dice resignado.
Pese a esto, deja en claro que en León también hay gente buena, por lo que no se lleva un mal sabor de boca de la ciudad; solo espera que no vuelva a repetirse.
“No pienso que todos van a robar, y no todos son así”, recalca.
Colección de 150 kimonos; son principalmente para mujeres
Teppei Miyoshi explica que el 85 por ciento de los kimonos que tienen son para mujeres y el otro 15 por ciento, para hombres. Entre ellos hay tallas chicas, medianas y grandes, pues buscan contar con una amplia variedad de medidas para que la gente pueda participar en estas dinámicas.
Los kimonos de algodón y lino constan de dos piezas: el cinturón y la tela que recubre la mayor parte del cuerpo. Para la cultura japonesa, un kimono representa formalidad, tanto que es utilizado en bodas orientales, donde la novia debe portar una prenda mucho más llamativa que la de los invitados. Todos pueden usar un kimono durante la ceremonia, pero quien debe sobresalir es la futura esposa.
Las prendas utilizadas para los talleres fueron compradas hace más de 10 años en Japón. La colección suma 150 kimonos, todos adquiridos en la misma fecha. Hoy, en pleno 2026, todavía son utilizados en eventos y se han mantenido intactos.
“Normalmente no podemos lavarlos en lavadora ni nada; deben ser lavados a mano porque tenemos que cuidarlos y limpiarlos”, describe Miyoshi.
Al tocar los kimonos, se puede apreciar el algodón y el lino con los que está hecha la prenda, además de que reflejan la cultura y tradición de miles de japoneses.
“Se hubieran llevado unos cacahuates japoneses, pero unos kimonos se maman”
El comunicado emitido por "Más Japón en el Bajío" en redes sociales generó más de 860 reacciones y comentarios que van desde la indignación y la molestia hasta la burla.
“No estamos a la altura de la cultura japonesa”, comentó un usuario identificado como Luis Suárez; mientras que otro escribió: “Así son en León”. Otro más, en tono de broma, respondió: “No fue robo, solo están compartiendo culturas”.
Otra cuenta, con el nombre de Paty Lugo, cuestionó: “Qué pena, ¿a quién se le ocurre robar eso?, ¿cuándo lo van a usar?, ¿qué le harán?”.
Al evento incluso acudieron personas de otros estados. Carmen Miriam López Muñoz posteó: “Qué lamentable, pero la realidad es que su organización no fue la adecuada. Nosotros viajamos desde Querétaro con nuestros hijos muy emocionados y la venta de boleto físico se terminó y la compra en línea jamás la pudimos realizar, y lo intentamos más de una hora. Fuimos testigos de cómo muchas personas tampoco pudieron ingresar. Tampoco pensaron en esas personas de todas las edades; por cortesía, mínimo hubieran puesto una carpa en el acceso, hasta para su propio personal que estaba bajo el fuerte sol. Espero que para la próxima resuelvan y atiendan todas las áreas de oportunidad que han tenido en este evento”.
A lo que otro usuario respondió: “Bueno, ¿y eso justifica que se deban robar los kimonos?”.
“Qué vergüenza. A nombre de los leoneses, pido perdón a los organizadores del evento y a los japoneses. Espero que quienes se los llevaron recapaciten”, escribió otro usuario.
Al preguntarle a Teppei Miyoshi sobre estas reacciones y el hecho de que incluso hay leoneses pidiendo disculpas, soltó una ligera carcajada. No hizo ningún comentario adicional, pero dejó en claro que hay gente mala, aunque también mucha gente buena.
Recuperan inversión del evento… pero no los kimonos
Teppei Miyoshi explicó que para lograr la realización de "Más Japón en el Bajío", la Asociación México-Japonesa invirtió 3 millones de pesos, inversión que, aseguró, sí lograron recuperar.
Este evento se realizó en la explanada del Poliforum. De acuerdo con los organizadores, se registró la asistencia de 21 mil 500 visitantes durante los tres días. El día 29 ingresaron 5 mil visitantes; al día siguiente, 8 mil 500; y el 31 de mayo se contabilizaron más de 8 mil. Las actividades iniciaban a las 11:00 horas y concluían a las 21:00. El costo en taquilla fue de 160 pesos.
Debido a la alta afluencia de personas, el domingo por la tarde se informó que los boletos se habían agotado.
“El día de hoy hemos alcanzado nuestra capacidad máxima, por lo que los boletos para esta fecha se encuentran agotados. Nos sentimos profundamente agradecidos por la respuesta, el entusiasmo y el cariño que nos brindaron durante estos tres días de festival”.
Algunos comentarios que se pudieron leer en redes sociales decían: “Para el costo de la entrada tuvo sí o sí que haberse realizado en el Poliforum y, para la magnitud del evento, les quedó chico el espacio”, expresó Laura Araceli Torralva Pozos.
“¡¡Más espacio por favor!! Era horrible no poder disfrutar todo por el espacio tan pequeño”, dijo Elizabeth Reyes.
Mientras que Sergio Barajas escribió: “No quería ir, pero lo hice por el cumpleaños de mi esposa y la verdad lo disfruté mucho. Solo tienen que mejorar el espacio. Por favor, ya basta de que este tipo de eventos no se hagan en el Poliforum; soliciten que se utilicen estas instalaciones. La respuesta fue muy buena, pero la capacidad de espacio y la logística fueron pésimas”.
Por su parte, Elizabeth Reyes recomendó a la organización colocar sensores en los kimonos para evitar su robo: “Ah, y para la próxima pidan INE para los kimonos o pónganles un sensor, jaja, para que no se los roben o suenen cuando intenten llevárselos. Qué pena, de verdad. Una disculpa a los organizadores de ese taller”.
Al cierre de esta información, no se había reportado aún la recuperación de los cinco kimonos.
EHR