Cuando el Servicio Meteorológico Nacional, SMN, pronostica lluvias de 25, 50 o hasta 150 milímetros (mm), muchas personas creen que esos números indican cuánto tiempo lloverá o qué tan intensa será una tormenta. Sin embargo, la realidad es distinta.
Esas cifras corresponden a la cantidad de agua que podría acumularse en un periodo determinado y son uno de los datos más importantes para estimar el riesgo de inundaciones, encharcamientos o deslaves.
Para ayudar a interpretar mejor sus pronósticos, el SMN difundió una guía que explica cómo se clasifican las lluvias y qué significa cada rango de precipitación.
¿Qué significan los milímetros (mm) de lluvia?
Los milímetros son la unidad con la que se mide la precipitación acumulada.
En términos sencillos, cada milímetro de lluvia equivale a un litro de agua que cae sobre un metro cuadrado de superficie.
Por eso, cuando un pronóstico anuncia 50 mm, no significa que vaya a llover durante 50 minutos ni que la lluvia alcance esa altura, sino que, si toda el agua permaneciera sobre un metro cuadrado sin escurrirse ni evaporarse, se acumularían 50 litros.
Mientras mayor sea la cantidad de milímetros prevista, mayor será el volumen de agua que podría caer y, en consecuencia, el riesgo de afectaciones.
Así clasifica el SMN la intensidad de las lluvias
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, las precipitaciones se dividen en seis categorías:
- 0.1 a 5 mm: lluvias aisladas.
- 5.1 a 25 mm: chubascos.
- 25.1 a 50 mm: lluvias fuertes.
- 50.1 a 75 mm: lluvias muy fuertes.
- 75.1 a 150 mm: lluvias intensas.
- Más de 150 mm: lluvias torrenciales.
Esta clasificación permite dimensionar el fenómeno y facilita que autoridades y población identifiquen cuándo existe un mayor riesgo por las condiciones meteorológicas.
¿Cuánta agua representan 25, 50 o hasta 150 mm?
Aunque los pronósticos expresan la lluvia en milímetros, el dato puede entenderse mejor si se convierte en litros por metro cuadrado:
- 25 mm = 25 litros de agua.
- 50 mm = 50 litros de agua.
- 75 mm = 75 litros de agua.
- 100 mm = 100 litros de agua.
- 150 mm = 150 litros de agua.
Esta equivalencia ayuda a comprender por qué un pronóstico con valores altos puede derivar en inundaciones, desbordamientos de ríos o deslaves, especialmente cuando la lluvia se concentra en pocas horas.
¿Por qué es importante entender estas cifras?
Los milímetros de lluvia son uno de los principales indicadores que utilizan los meteorólogos para evaluar la magnitud de una precipitación.
Por ejemplo, un pronóstico de 25 mm suele asociarse con lluvias fuertes, mientras que valores superiores a 75 o 150 mm indican precipitaciones intensas o incluso torrenciales, con mayor potencial de generar afectaciones.
Por ello, cuando el SMN emite este tipo de pronósticos, recomienda mantenerse atento a los avisos oficiales y seguir las indicaciones de Protección Civil, especialmente en zonas con antecedentes de inundaciones o deslaves.
JCM