El humo de un incendio no solo reduce la visibilidad, también puede contener partículas muy finas y gases que afectan las vías respiratorias, los ojos y otros órganos, incluso cuando el incendio ocurre lejos de tu vivienda.
Por ello, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) emitió una serie de recomendaciones para disminuir la exposición y proteger la salud de la población.
Las autoridades explican que la mejor forma de reducir los riesgos es evitar que el humo ingrese al hogar y mantenerse atento a la información difundida por los canales oficiales. También recomiendan no minimizar la situación, ya que una exposición prolongada puede provocar molestias o agravar enfermedades respiratorias preexistentes.
¿Qué hacer si el humo de un incendio entra a tu casa?
Si notas olor a humo o comienzas a ver que este entra por puertas, ventanas o rendijas, es importante actuar de inmediato para disminuir la cantidad de contaminantes dentro de la vivienda. Estas son las principales recomendaciones de Protección Civil:
- Cierra puertas y ventanas para evitar que el humo siga entrando.
- Sella las rendijas con trapos o toallas húmedas, especialmente en puertas y ventanas por donde pueda filtrarse el aire.
- Permanece en interiores hasta que las autoridades indiquen que la calidad del aire ha mejorado o que el riesgo ha pasado.
- Evita realizar actividades físicas al aire libre, ya que al respirar con mayor intensidad también aumenta la cantidad de partículas que llegan a los pulmones.
- Si necesitas salir, utiliza un cubrebocas de forma permanente o cubre nariz y boca con una prenda húmeda cuando exista una alta concentración de humo.
- No uses lentes de contacto, pues el humo puede incrementar la irritación ocular.
- Infórmate únicamente mediante fuentes oficiales y evita compartir rumores o información sin verificar.
Seguir estas medidas puede ayudar a reducir la cantidad de partículas que inhalas y disminuir el riesgo de irritación o complicaciones mientras la emergencia es atendida.
¿Qué riesgos tiene respirar humo de un incendio?
El humo está formado por una mezcla de gases y partículas microscópicas que se producen durante la combustión de madera, plásticos, combustibles y otros materiales. Dependiendo del tipo de incendio y del tiempo de exposición, estos contaminantes pueden afectar la salud de distintas maneras. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Irritación de ojos, nariz y garganta.
- Tos persistente.
- Dificultad para respirar.
- Dolor de cabeza.
- Mareos o sensación de fatiga.
Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedades cardiovasculares, así como adultos mayores, niñas, niños y mujeres embarazadas, son quienes presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la exposición al humo.
Si los síntomas son intensos, empeoran con el paso de las horas o existe dificultad para respirar, las autoridades recomiendan buscar atención médica lo antes posible, especialmente en personas con enfermedades respiratorias.
En caso de detectar un incendio o una columna de humo, también es importante reportarlo de inmediato al 911 o al teléfono 55 5683 2222 de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México, para que los cuerpos de emergencia puedan atender la situación oportunamente.
JCM