Al grito de “¡Jamás seremos vencidos!”, alrededor de 80 habitantes del asentamiento conocido como Pueblo Quieto bloquearon la tarde de este lunes la avenida Mariano Otero, a la altura de la calle Lluvia, al colocar piedras y muebles en desuso sobre la vialidad para protestar por la incertidumbre que enfrentan ante una posible reubicación de su comunidad.
La manifestación se detonó luego de que el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, informó que para la construcción del tren México–Querétaro–Irapuato–León–Guadalajara será necesario liberar el derecho de vía, lo que implicaría el traslado de aproximadamente mil 500 personas que habitan la zona. Aunque las familias señalaron que están dispuestas a reubicarse, denunciaron que ninguna autoridad se ha acercado de manera formal para explicarles plazos, condiciones ni alternativas, lo que ha generado temor entre quienes aseguran vivir ahí desde hace hasta tres generaciones.
“Nosotros no nos queremos quedar con ningún terreno que no es de nosotros. Queremos una reubicación y estamos dispuestos a dejar el terreno, pero que vengan y nos digan la verdad, que no nos engañen, porque si nos van a echar a la calle vamos a seguir luchando”, expresó Rosa, habitante del lugar, durante la protesta.
Los inconformes también denunciaron presuntos abusos en operativos de seguridad realizados en la zona y pidieron a las autoridades que cesen las intervenciones que, aseguraron, vulneran su integridad.
“Que nos dejen en paz. Viene Fiscalía, viene Guardia Nacional, vienen soldados y todos nos molestan. Se meten a nuestras casas, nos sacan a nuestros hijos y nos golpean. Ya estamos cansadas”, agregó la misma vecina.
Los manifestantes rechazaron además que se les etiquete como delincuentes y subrayaron que en la comunidad hay pintores, albañiles y trabajadores del aseo, entre otros oficios.
SRN