Política

Propone PRI reducir penas a personas privadas de la libertad que tengan hábitos de lectura en NL

La lectura es una herramienta de transformación personal que permite estimular la mente, fomentar la reflexión y generar nuevas oportunidades de readaptación.

Luego de que la plataforma MILENIO-Multimedios dio a conocer que algunas personas privadas de la libertad tomaron el hábito de la lectura, la bancada del PRI en el Congreso local presentó una iniciativa para reformar la Ley Nacional de Ejecución Penal, para incorporar programas de fomento a la lectura que permitan reducir parte de la pena.

El diputado local del PRI, Fernando Aguirre Flores, dijo que se plantea modificar el artículo 144 de la legislación federal para que los programas de desarrollo educativo, a través de la lectura, puedan considerarse como un mecanismo válido para la sustitución de la pena privativa de la libertad, siempre que exista una evaluación favorable de las autoridades.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, dijo el legislador, aproximadamente 130 mil personas se encuentran privadas de la libertad, tan solo en centros penitenciarios federales, de los cuales 10 mil 671 son de Nuevo León.

“La presente iniciativa busca un objetivo sencillo, pero de alto impacto: prever la sustitución de la pena privativa de la libertad cuando las personas privadas de su libertad participen en programas de fomento a la lectura”.
“Este tipo de políticas públicas abonan al mejoramiento de la paz, la prevención del delito y la reinserción social. La lectura es una herramienta de transformación personal que permite estimular la mente, fomentar la reflexión y generar nuevas oportunidades de readaptación”, señaló.

Aguirre Flores explicó que la propuesta toma como referencia experiencias exitosas implementadas en Brasil, donde desde 2012 se han desarrollado programas que permiten reducir días de condena a cambio de la lectura y comprensión de libros, práctica reconocida por la UNESCO como una política pública con resultados positivos.

“Las personas privadas de la libertad podrían seleccionar libros de la biblioteca penitenciaria, elaborar una reseña para demostrar su comprensión y someterla a evaluación por un comité especializado. Con base en ese proceso, podrían obtener reducciones de pena dentro de los límites establecidos por la ley”, agregó.
“Se deberán diseñar e implementar bibliotecas penitenciarias y establecer parámetros objetivos para la reducción de la pena; siendo que los beneficios estarán limitados a un máximo de 30 días por año, garantizando un equilibrio entre la finalidad de la pena y el incentivo educativo”, añadió.

A inicios de marzo, la plataforma MILENIO-Multimedios publicó que dentro de los muros de los centros de reinserción social femenil de Apodaca, algunas historias toman un rumbo distinto. 

Para quienes antes vivieron entre violencia, excesos o adicciones, el tiempo en prisión también se ha convertido en una oportunidad para aprender y crear.

Una de esas historias comenzó cuando una interna del penal femenil decidió participar en un concurso literario. No imaginaba que su relato terminaría obteniendo un premio nacional de cuento.


mffg

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Kevin Recio
  • Kevin Recio
  • Periodista en Grupo Multimedios donde cubre, principalmente, el Poder Legislativo del Estado de Nuevo León. Gusto por la política, la lucha libre, y el pop en inglés. Galardonado con el Premio Coronel Amelio Robles y el Premio Estatal de Periodismo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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