La presa Ignacio Allende volvió a ser escenario de una jornada de intervención ambiental que reunió a autoridades federales, estatales y municipales, así como a decenas de voluntarios, con un objetivo común: contener el avance del lirio acuático que ha ganado terreno sobre el espejo de agua.
En esta segunda jornada de limpieza participaron la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Gobierno de Guanajuato y los municipios de San Miguel de Allende y Dolores Hidalgo, en un esfuerzo coordinado para recuperar uno de los principales cuerpos de agua del estado.
El secretario de Gobierno, Jorge Daniel Jiménez Lona, acudió en representación de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo y estuvo acompañado por el director local de Conagua en la entidad, Ángel Ernesto Ortega Mata. Durante su intervención, destacó que la protección del agua debe asumirse como una responsabilidad colectiva.
“Cuidar la presa es una labor de todas y todos… cuando se trata de proteger nuestros recursos hidráulicos no hay colores ni ideologías que sirvan de pretexto; el único color es el del agua limpia”, afirmó.
La extracción del lirio —realizada tanto con maquinaria como de forma manual— busca frenar una problemática que actualmente cubre alrededor del 45 por ciento de la superficie del embalse. Esta planta invasora afecta el almacenamiento de agua, altera el equilibrio ecológico y complica la actividad pesquera en la región.
“Estamos realizando una jornada de limpieza para extraer el lirio de manera mecánica y manual. Cada acción suma y contribuye a reducir esta plaga”, expresó Jiménez Lona, quien reconoció la participación ciudadana como un factor clave para avanzar en la recuperación ambiental.
El funcionario subrayó que la intervención no solo representa beneficios tangibles en términos de saneamiento, sino también un mensaje de colaboración entre niveles de gobierno y sociedad civil. Añadió que la instrucción de la mandataria estatal ha sido reforzar la coordinación con la federación y los municipios para atender de manera integral el problema.
En las labores también participaron brigadas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), dependencias estatales y autoridades municipales, en lo que se perfila como una estrategia sostenida para rescatar la presa Ignacio Allende y garantizar su viabilidad como fuente de agua para la región.