Como parte de las acciones para promover la cultura de la prevención, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) invitó a la población a participar en el simulacro regional programado para el 18 de febrero a las 11 de la mañana.
Partiendo de la hipótesis de un sismo de magnitud 7.2 con epicentro a 11 kilómetros de Pinotepa Nacional, Oaxaca, este ejercicio fue planeado para realizarse únicamente en la Ciudad y el Estado de México. ¿Por qué el simulacro se limitó a estas entidades? En MILENIO te contamos.
Simulacro Metropolitano, una estrategia local de prevención
Nombrado por el Gobierno de la Ciudad de México como el primer Simulacro Metropolitano, el ejercicio del 18 de febrero busca "convertir el miedo en acción colectiva y preventiva, y transformar el pánico en protocolos de acción inmediata", acorde con las declaraciones de la mandataria capitalina, Clara Brugada Molina.
A través de un comunicado, la CNPC explicó que el simulacro regional se llevaría a cabo exclusivamente en la Ciudad y el Estado de México debido a que se busca reforzar la capacidad de respuesta ante una emergencia sísmica en la zona centro del país.
En este sentido, la institución refirió que se trata de una estrategia local diseñada "para evaluar los protocolos de emergencia internos, medir los tiempos de reacción de los cuerpos de rescate y optimizar la coordinación entre las autoridades y la protección civil".
Laura Velázquez Alzúa, titular de la CNPC, anticipó que para este simulacro se activarían 13 mil 900 altavoces distribuidos en ambas entidades, así como los sistemas de alertamiento de los teléfonos celulares.
"Se pondrán a prueba los planes de contingencia en edificios públicos, privados y, de manera especial, en las unidades habitacionales", añadió la CNPC en su boletín.
Microsismos en CdMx, el fenómeno que ha generado preocupación entre las y los capitalinos
Además de los movimientos telúricos originados en otros estados y perceptibles en la Ciudad de México —como el del 2 de enero, con epicentro en Guerrero—, en años recientes ha persistido un ambiente de preocupación por los microsismos en la capital.
Tras el microsismo registrado el 11 de mayo de 2023, se difundieron versiones que atribuían los movimientos al supuesto nacimiento de un volcán en la zona oriente de la capital e incluso a los trabajos de rehabilitación en la Línea 12 del Metro.
Sin embargo, un estudio elaborado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificó que los microsismos se derivan de la relación entre las fallas geológicas Barranca del Muerto y Mixcoac-Plateros.
El grupo de especialistas, encabezado por expertos de la Facultad de Ingeniería, encontró que el oeste de la Ciudad de México se divide en dos zonas mecánicamente distintas: una región inestable (capaz de generar microsismos) y una estable (en la cual se producen sismos lentos).
Aunque los movimientos en la zona estable son imperceptibles y no liberan energía de manera abrupta, su actividad afecta el comportamiento de la región inestable, lo que propicia la ocurrencia de eventos sísmicos.
BM.